Tango “El motivo”

Por Humberto Márquez / Ilustración Julietnys Rodríguez

“El motivo” es un tango de Juan Carlos Cobián con letra de Pascual Contursi (padre de José María), fechado en 1914. Aunque los investigadores Oscar del Priore e Irene Amuchástegui —citando como fuente a Luis Adolfo Sierra— dicen que se estrenó en 1914, Eduardo Romano y el sitio Todotango dan como fecha de creación 1920. José María Otero reseña que fue cantado por Renée Pocoví en una obra teatral de 1919 y grabado por Carlos Gardel en 1920 y, según, que habría otra letra “autoría de Enrique Cadícamo, que éste retiró después de haberla editado por pedido de José María Contursi, y de la cual no hay registros”.

Como otros tangos de Cobián, “El motivo” primero fue instrumental y luego se agregó la letra de Pascual Contursi, que influyó en su popularidad y fue retitulado como “Pobre paica”. Es un tango arrabalero que dibuja la historia de una mujer que Fue la reina del festín… Hoy no tiene pa ponerse / ni zapatos ni vestidos. / Anda enferma y el amigo / no ha aportado para el bulín… Su origen se vincula al sainete “El cabaré Montmartre” de Alberto Novión, estrenado el 25 de julio de 1919 por la compañía Arata-Simari-Franco en el Teatro Nacional, donde se interpretó por primera vez.

Del Priore y Amuchástegui explican que “Contursi trata la situación inversa de la mujer abandonada. La historia narrada en el tango no es ajena al ambiente de la obra, pero la protagonista de aquél corre peor suerte que la asignada por Novión a su heroína. En la pieza teatral —poblada de tipos cómicos, baile de juergas y notas de sentimentalidad rebuscadas, pero certeras y efectistas— la protagonista es una honesta cantante que dejó el cabaré para casarse con un joven pobre hasta que, cansada de la vida de estrechez, lo abandona para volver a los halagos y aplausos de su vida anterior; sin embargo, cuando se da cuenta que no hallará felicidad en esa vida, vuelve a la humilde piecita de inquilinato con su esposo amado. La protagonista del tango, en cambio, es una ‘pobre paica’ que avejentada, pobre, enferma y abandonada por su galán recuerda llorando su pasado feliz”.

ÉPALE 388

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