Tango “Gricel” (II)

Por Humberto Márquez / Ilustración Julietnys Rodríguez

En el artículo “José María Contursi, Gricel y sus amores de larga duración” Manuel Adet echa el cuento completo… y dejo constancia temprana que cualquier parecido con la realidad es pura coincidencia. “Dicen los que saben que la relación entre Katunga y Gricel fue un amor al vuelo o a primera vista”. Contursi se ganaba la vida escribiendo en los diarios críticas arte y crónicas de carreras de caballo, una de sus debilidades principales. Más adelante, y gracias al favor de un amigo, entra a trabajar en el Ministerio de Agricultura.

Manuel sigue perfilando tan bello e inmenso amor: “Después de ese primer encuentro, Gricel regresó a Córdoba y todo pareció quedar en un inocente amor de verano, de esos que ocurren en ciertas ocasiones y luego el tiempo los deshilacha en el olvido. Además, había un serio inconveniente para avanzar más allá: Contursi estaba casado y era uno de esos que le dice a todas las mujeres que se va a separar, pero siempre encuentra una excusa para no hacerlo”.

No terminaban allí los problemas. Como a su padre, además de gustarle la noche, las mujeres y de ser un hincha de San Lorenzo, le gustaban los burros y el naipe. Con esos atributos ninguna niña provinciana bien criada podía, o debía, hacerse ilusiones. Sin embargo, la historia, que parecía haber llegado a su fin en 1935, recién comenzaba. Una enfermedad de los intestinos fue el pretexto para continuar lo que en Buenos Aires quedó inconcluso. Contursi viajó a Capilla del Monte y allí no sólo recuperó la salud, sino el amor de su vida.

De esa relación, signada por la contrariedad, nació el tango Gricel, pero también varios dedicados a ella. Él decía que Gricel fue su mejor poema, pero ya se sabe que los creadores no siempre son los mejores jueces de su obra. Gricel es un buen tango, pero Contursi escribió cosas mejores: “Cada vez que me recuerdes”, “Quiero verte una vez más” o “Como dos extraños” tienen momentos poéticos mucho más logrados. ¡Gracias Manuel!

ÉPALE 355