Tierra pródiga de leyendas deportivas

Por Gerardo Blanco@GerardoBlanco65

Los 400 años de fundación de Petare, también debe servir para festejar a los grandes atletas que esta gigantesca comunidad mirandina ha dado al deporte venezolano. La lista de deportistas que han surgido de las entrañas petareñas tenemos que comenzarla con el sensei Manuel Luna, el primero de una dinastía de judocas y luchadores que crecieron en Baloa y que representaron a la selección nacional en múltiples competencias nacionales e internacionales.

El profesor Manuel Luna es el más famoso integrante de esa familia prodiga en campeones. Sus inicios en la actividad física se remontan a los Juegos Nacionales Juveniles de 1969, cuando compitió en las pruebas de lucha libre y greco, atletismo, esgrima y judo. Hijo de una época dorada de multiatletas venezolanos, Luna consiguió la hazaña de ganar medalla de bronce en los Juegos Panamericanos de México 1975, lo que le valió para obtener el premio Buen Deportista YMCA de 1975, y ser el abanderado de la delegación nacional en los Juegos Olímpicos de Montreal 1976.

Del corazón de Petare también salieron dos peloteros de enorme trayectoria en el béisbol nacional. El primero, Dámaso Blanco, nacido en Curiepe, pero formado como antesalista en las caimaneras de la comunidad. De allí emergió para ser campeón en los Juegos Panamericanos de Chicago 1959, llegar a las Grandes Ligas con los Gigantes de San Francisco, y convertirse en un ícono de los Navegantes del Magallanes.

En el barrio 24 de Julio se formó otro exitoso pelotero: El señor de los anillos, Luis Sojo. Novato del año, cinco veces campeón de bateo de la Liga Venezolana de Béisbol, donde regó los campos con 1007 hits, cuatro veces campeón con los Cardenales de Lara, el excampocorto es uno de los emblemas de la petareñidad. Su talento con el guante y el madero lo llevaron hasta las Mayores con los Azulejos de Toronto, pero fue con los poderosos Yanquis de Nueva York donde alcanzó el cenit de su carrera, al conquistar cuatro   Series Mundiales.

Como mánager, Sojo condujo a la nave turca del Magallanes al título número 11 de su historia. El orgullo de Petare también fue el piloto de Venezuela en los Clásicos Mundiales de las Grandes Ligas en las ediciones de 2006, 2009 y 2013, en la segunda de ellas obtuvo la medalla de bronce.

Petare también ha sido territorio fértil para el boxeo, gracias al vetusto gimnasio Ramón “Moncho” Navas que hoy pide a gritos ser recuperado. En sus ensogados se formaron los trágicamente fallecidos campeones mundiales Antonio Cermeño y Carlos Barreto, atleta olímpico en Atenas 1986. Imposible olvidar, además, al cinco veces mundialista con la Selección Nacional de Voleibol, el infalible rematador Vicente Pastor, otro retoño famoso de esta comunidad repleta de leyendas deportivas.

ÉPALE PETARE (403)