Tipos de trotador: el exgordo

POR CLODOVALDO HERNÁNDEZ @CLODOHER / ILUSTRACÍÓN HENRY ROJAS

De nuevo comienzo con una aclaratoria conceptual: no todos los que bajan de peso con el trote pueden catalogarse como exgordos. De hecho, es normal perder peso en los primeros tiempos luego de volverse corredor, pero eso no te hace calificar como un exgordo.

Tampoco es algo que dependa del número de kilos rebajados. Puedes haber perdido 20 kilos y no portarte como un exgordo; y puedes haber rebajado apenas unos gramos y ser todo un exgordo.

Entonces, ¿qué es eso de ser un trotador exgordo o una trotadora exgorda? Veamos:

Si eres un caso clásico: tienes una personalidad muy específica, caracterizada por una marcada tendencia a denigrar de lo que fuiste y, por extensión, también te pones muy duro con los que siguen siendo gordos; entonces, el exgordo cae en la categoría del trotador fastidioso, pues ufanarse día y noche de la flacura termina, paradójicamente, siendo una actitud muy pesada. Son como los nuevos ricos, pero no disfrutan echándoselas de mucho con sus bienes de fortuna, sino con su neodelgadez.

En cambio, si tú bajaste de peso y estás feliz por eso, pero puedes ser discreto y solo accedes a compartir tu experiencia cuando alguien te lo pregunta expresamente; entonces, ¡tranquilo, no eres exgordo!

Sin embargo, hay que estar prevenidos también contra otra forma de la personalidad exgorda: cuando te obsesionas tanto con el peso que terminas siendo esclavo de la balanza. Si presentas el siguiente síntoma debes considerarte, oficialmente, como un exgordo obsesionado: llegas de correr y lo primero que haces es subirte al peso que tienes en el baño o en el dormitorio. El problema es agudo si te pones bravo cuando compruebas que no bajaste, aunque sea, una rayita… ¡mosca.

Por otro lado, debes preguntarte si eres un exgordo imaginario. Son trotadores que, en realidad, nunca padecieron de sobrepeso. Pero estuvieron —o están— convencidos de que sufrían un grave caso de obesidad y que lo superaron a punta de trote. Si eres así, te lo advierto, requieres tratamiento psiquiátrico.

ÉPALE 342