Trotadores en pandemia: el aspirante a youtuber

Los confinados, quienes hemos tenido la suerte de contar con acceso a internet (muchos ni eso han tenido, también han estado en cuarentena digital), hemos encontrado en Youtube una fuente de toda clase de conocimientos, desde elaborar un nuevo plato hasta lidiar con un ataque de pánico. Y, claro, en ese amplio espectro, a los trotadores encerrados nos ha dado por buscar materiales referidos a nuestra afición que, en muchos casos, es obsesión.

En esa especie de archivo general de genialidades, cosas normalitas y boberías irreparables que es Youtube, se pueden encontrar videos sobre asuntos de interés permanente, tales como planes de entrenamiento; qué comer antes de las carreras o entrenamientos; cómo saber si un par de zapatos todavía sirve o ya hay que darle de baja; y también sobre enfoques a problemas específicamente pandémicos como, por ejemplo, correr un maratón en el balcón de la casa.

En fin, de tanto ver a gente de todo pelaje haciendo tutoriales sobre cosas tan diversas, a más de un trotador encuarentenado le han entrado ganas de convertirse en youtuber. Tal vez tú seas uno de esos… entonces, ¿por qué no admitirlo?

El otro día supe de uno que se está preparando para hacer sus videos de entrenamientos caseros (indoor, dice él, que es medio sifrinoide), pero como sabe que no es muy agraciado (tiene el valor de reconocerlo, algo que pocos hacen) está tratando de convencer a su novia —que está como le da la gana— para que lo acompañe. Lo malo, les dice a sus amigos, es que se la van a bucear a ella y no le van a parar mucho a sus consejos. Nada más de pensarlo le dan ataques dobles de celos.

Un amigo que anda en esas tentaciones me comentó que, en realidad, para hacer un programa en Youtube sobre correr ni siquiera hay que ser corredor. Su argumento es irrefutable: en esa plataforma, por ejemplo, hay gente dando consejos sobre cómo limpiarse los chacras y vivir en la serenidad mental, pero resulta que son rolos de amargados o locos violentos. Parece que con los youtuber funciona lo que decía Juan Verdaguer: “Para ser un buen humorista se necesita ser audaz, y yo soy audaz; se necesita talento, y yo soy audaz; se necesita inteligencia, y yo soy audaz”.

POR CLODOVALDO HERNÁNDEZ / @CLODOHER
ILUSTRACIÓN SOLÁNGEL ROCCOCUCHI