POR MIGUEL POSANI  •@MPOSANI / ILUSTRACIÓN FORASTERO LPA

ÉPALE311-LIBREMENTEEn nuestra cotidianidad, por la rapidez de las cosas o de nuestra emociones y vivencias, tendemos a ver las situaciones a las que nos enfrentamos y que debemos resolver en un collage: las vemos todas juntas y engorrosas y esto genera en nosotros angustia, a veces desesperación; otras, depresión, y muchas veces depresión y angustia a la vez. Y claramente estas emociones tienden, muchas veces, a paralizarnos.

No se nos ocurre tratar los problemas cotidianos como un problema de matemática.

Frente a un problema matemático tendemos a tratar de reestructurar nuestra visión, nuestro acercamiento, hasta dar con la solución. Pero no sucede así con los problemas cotidianos. De ellos no nos distanciamos, e inconscientemente los sentimos como una agresión a nuestra persona, a nuestra vida.

¿A cuántos problemas te has enfrentado y solucionado en tu vida? Seguramente a miles: unos grandes, otros pequeños, otros graves, etcétera. Pero, de una u otra forma, el tiempo pasa y los problemas también.

RECOMENDACIONES

Trata de separar, en un papel, ese menjurje de cosas que son “un problema” para ti. Clasifícalos.

Puedes dividirlos entre los urgentes y los que puedes dejar para después, entre los importantes y menos importantes, en los complicados y más simples, en los que puedes resolver y los que no, entre los grandes y los pequeños. Estas recomendaciones son conceptuales, tú defínelas como mejor te parezcan.

Ya verás que al separarlos comienzas a bajar los niveles de angustia. Al separarlos los simplificas y dejan de tener poder, como una masa inmensa y peligrosa.

Siempre tendremos problemas, el problema es qué hacemos con ellos, cómo nos acercamos a ellos.

Podemos pensar en positivo, siempre es mejor que pensar en negativo. Pero hay que tener cuidado que ese pensar en positivo no nos lleve a generar falsas expectativas que luego nos derrumben más.

Quizás, más que pensar en positivo o negativo, sea mejor distanciarse, tomar distancia de los problemas, así como se hace con un problema de matemática para buscarle soluciones.

Deja de usar la preocupación y busca reírte cuando enfrentes los problemas. La risa genera distancia.

Deja de sentir que pierdes el control sobre las cosas o los problemas. La vida es una danza, no un programa lógico de computadora ni un cuartel.

No te quejes, eso no soluciona nada, lo que hace es que te repitas en círculo.

Date cuenta que todos los problemas pasan.

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