POR MARIELIS FUENTES •@MARDALUNAR / ILUSTRACIÓN JUSTO BLANCO

ÉPALE287-SOBERANÍASCaracas, desde hace más de un siglo, es el refugio de quienes aspiran un futuro mejor, buscan otra oportunidad o huyen de su malhadado destino. Con las primeras explotaciones petroleras comienza el éxodo proveniente de la provincia. La gente que huía de la pobreza y el hambre recurría a la “gran ciudad” con la esperanza de una nueva vida. Algunas veces alcanzaban la añorada prosperidad, otras no. Esto no ha cambiado mucho. Caracas sigue siendo el comodín. El móvil migratorio no es solo económico: la sexualidad es otra de las razones por las que las personas se mueven. El sexilio es un neologismo acuñado por el sociólogo puertorriqueño Manolo Guzmán. El término se refiere al fenómeno migratorio por el que una persona homosexual, lesbiana, transexual o intersexual se ve obligada a emigrar de su barrio, su comunidad o su país por discriminación, persecución o violencia en razón de su orientación sexual, identidad y expresión de género. Aunque no podríamos afirmar que Caracas es una ciudad gayfriendly o ciento por ciento amigable con las sexualidades disidentes, se muestra como una alternativa para vivir la sexualidad con mayor naturalidad. Sus numerosos espacios de ambiente, como el icónico bulevar de Sabana Grande, son un ejemplo de espacios ganados por la comunidad LGBTI, al estilo de Stonewall INN, Nueva York, 1969. Incluso, Caracas cuenta con espacios universitarios, como la UBV, donde hacen vida colectivos LGBTI.

En el resto del país el pensamiento conservador parece más arraigado, cosa que no extraña cuando las políticas se encuentran centralizadas. Esto hace de Caracas un destino para el sexilio en Venezuela. En ella la sexo diversidad y género diversidad encuentran una resistencia cultural menor, mayores oportunidades de empleo, de participación y militancia. Buena parte de los movimientos activos LGBTI del país se encuentran en la capital ofreciendo un entorno de encuentro y compartir entre similares, sin miedo ni vergüenza. El mayor acceso a los medios, la cultura y el roce frecuente con visitantes del exterior tiene mucho que ver con esta apertura. No por casualidad es la ciudad de Caracas la única del país que cuenta con una oficina para la atención a la diversidad sexual, dependiente de su alcaldía, la que, además, decretó este año el mes de junio como el de la rebelión sexo diversa y reconoció el beneficio de HCM para parejas del mismo sexo entre los trabajadores y trabajadoras del ente municipal.

Me pregunto: ¿qué pasa con quien no cuenta con la suerte de emigrar?, ¿cómo logramos descentralizar las políticas y extender los espacios libres de discriminación?, ¿cómo hacemos de Venezuela un lugar seguro para la diversidad en tiempos de Revolución?

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