Una primicia de Benny Moré

Recibo con emoción un CD, Benny Moré. Canta El Bárbaro del Ritmo, de parte de nuestros amigos Isabel Soto y Juan Miranda desde Francia. Gracias a un encomendero especial: el otro panita, Tomás Musset, quien llegó en estos días de Bilbao, donde montaron de gran exposición del maestro Jesús Soto, padre de Isabel. Y con el afecto de siempre me hicieron llegar este CD.
De las cosas maravillosas que me encantan de la producción de discos —otra primicia que suelto— es que estoy montado en resucitar mi disquera HM records con Kike Gavilán, Elena Gil, Leonel y Nathaly Leonara y quienes más vengan, jajajá… Pero yendo a nuestro caso, me fascinó que esta historia comenzara en un solar. Cuenta Juan Miranda Armenteros, en nota para Tomás, que por recomendación suya me sugiere que le pida un “permisito” para usarla. Les cuento: “Este álbum fue una idea que surgió en Cuba en la casa de Benny Moré, donde vive su hija mayor y prima mía Hilda, en el famoso patio donde tenía su sembradío y sus animales, con nombre de Celia Cruz, Matamoros y otros de sus amigos músicos. Estuvimos escuchando anécdotas de Hilda que eran historia viva. Ahí estaban Isabel, su hijo Mateo (con su novia Paula), Lazarito Famada Moré (hijo de Hilda y nieto de Benny); y, como si el espíritu de Benny Moré nos lo hubiera soplado al oído, se nos ocurrió la idea de producir esta joya con la música que Benny Moré compuso y cantó”.
Esas cosas son las que importan en la producción de discos: esa magia que envuelve a los productores hasta lograr el producto final. Recordé mucho nuestras aventuras con el poeta Álvaro Montero durante la producción de aquel memorable disco de los maestros Jesús Soto y Rodrigo Riera, que comenzó, casualmente, en un solar de una finca del poeta Alvarito, en las afueras de Barquisimeto; luego de una exposición de Soto en la Galería Lea, también de Álvaro y Míriam Montero, gracias a los buenos oficios de Tomás Musset.