CINEROLLOS POR MAURICIO SÁNCHEZ DÍAZ/diaz.mauricio@gmail.com

Underground-294573228-large“La verdadera guerra empieza cuando los hermanos empiezan a matarse entre ellos”. Esta contundente línea, que aparece casi al final de la película, es el sentimiento de tristeza que siempre me genera Underground (1995), quizá la mayor producción de Emir Kusturica y, sin lugar a dudas, mi favorita. El filme narra, a través de dos inseparables amigos y sus familias, la historia de Yugoslavia, desde 1941 hasta la guerra civil de los años 90, que llevaría a la desintegración de ese país. Kusturica relata con maestría, y de forma satírica, los acontecimientos que marcaron ese período, desde la ocupación alemana durante la II Guerra Mundial, pasando por la liberación soviética y la Guerra Fría, hasta el trágico momento que lleva a la disolución de ese país.

Hay momentos tan crudos como mágicos en este delirio balcánico lleno de música y humor negro, como el bombardeo al zoológico de Belgrado, símbolo de la aniquilación de personas inocentes en un conflicto.

Otro caso es cuando Marko oculta a su amigo Blacky por 20 años, haciéndole creer que aún Yugoslavia estaba ocupada por los alemanes. Marko, burócrata del partido comunista, se aprovecha de este y su familia en beneficio propio, cruel sátira de lo que hoy padecemos tantos venezolanos por culpa de los camaradas “rojos rojitos” que se han llevado del país hasta las esperanzas.

Lo mejor viene con el final: todos los personajes, ya muertos, reviven y hacen una gran celebración, perdonándose mientras bailan, celebran y el pedazo de tierra en el que están se separa y es llevado por la corriente del río Danubio.

He querido traer esta película a colación ante el peligroso llamado a la sangre al que habitualmente nos tiene acostumbrado un sector de la oposición. Ninguna herida podrá sanarse si somos llevados a un conflicto entre hermanos. Underground debería ser materia obligatoria para quienes desean que nos matemos los unos a los otros, sobre todo para quienes cometen esos actos terroristas mal llamados guarimbas.

Fe de erratas: un lector me ha prevenido de un gazapo en el que he incurrido hace un par de semanas, en el que afirmé que Penélope Cruz actuaba en Spanglish, cuando realmente fue Paz Vega quien realizó el papel. Gracias por su atención a este detallazo.

ÉPALE 172

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