Vencieron las sombras

Finalmente, el zarpazo del deterioro rasgó las vestiduras de una obra emblemática de la ciudad para dejarla sumida en las sombras, bajo los escombros.

Fue el techo del pasillo que une a las facultades de Humanidades y Educación e Ingeniería de la Universidad Central de Venezuela, Patrimonio Cultural de la Humanidad desde el año 2000 y emblema de los sueños estudiantiles de varias generaciones, que no entienden cómo las autoridades universitarias abandonaron esa infraestructura hasta dejarla gravemente herida.

ÉPALE 377