Viajar en tiempos de pandemia

¿Cómo se está manejando el Terminal La Bandera en tiempos de pandemia y por qué ha reconfigurado nuestra forma de relacionarnos?

                                     Por María Eugenia Acero Colomine@andesenfrungen                                   Fotografías Mairelys González@mairelysg27

Quisimos saber cómo está la realidad actual para quienes tienen que salir de Caracas y no cuentan con un automóvil propio. En condiciones normales, el Terminal La Bandera suele ser conocido como un sitio de alta peligrosidad donde la gente se mueve como grandes cardúmenes en masa buscando la manera de poder salir de la ciudad. En temporada alta, el terminal suele ser célebre por las grandes cantidades de personas que se movilizan para tratar de viajar. También se le conoce por el montón de líneas piratas y de caleteros que buscan pescar pasajeros desesperados y dispuestos a pagar el doble o el triple del precio normal de un pasaje para poder salir de la urbe.

83 líneas de autobuses hacen vida en el Terminal La Bandera

Cambios soprendentes

Al llegar al terminal para esta pauta, la imagen habitual de rebullicio en medio de microbuses, mototaxis, taxis, vendedores e indigentes ya no estaba. De hecho, la avenida se veía mucho más ampliada, y la entrada al terminal lucía bastante despejada. En el área de embarque y desembarque de los autobuses, el panorama lucía igualmente bastante organizado. No se divisaban los tumultos de gente a los que estábamos acostumbrados por años. Advertimos que todo el recinto estaba fuertemente custodiado por mujeres y hombres uniformados. También vimos cabinas de desinfección a la salida de los terminales de embarque. En resumen, la imagen que teníamos en mente en referencia a esta pauta se deshizo en cuestión de minutos.

Política de estado

Conversamos con Xiomara Toro, presidenta del Instituto Autónomo de Transporte de la Alcaldía de Caracas (INSETRA), entidad responsable no sólo del funcionamiento del Terminal La Bandera sino también de las políticas de movilidad y transporte en todas las parroquias del municipio Libertador. “Llevamos dos años de trabajo ininterrumpido en medio de todas las limitaciones de recursos en el que reestructuramos los equipos de trabajo mediante la formación y organización del personal. Hemos buscado que los trabajadores le tomen una estima mayor al trabajo. Aparte, hemos hecho una inversión considerable en infraestructura. La alcaldía ha invertido en recuperar este espacio. Esto era una jaula, todavía no está como queremos, pero realmente le hemos tenido que invertir. Entre nuestras inversiones ampliamos la vialidad. Diseñamos una nueva fachada en la que incorporaremos una bahía donde los usuarios puedan estacionarse, bien sea para ir a comprar sus boletos o ir a dejar a algún ser querido. Sacamos canal y medio de la avenida, para que haya espacio para los autos y autobuses que vengan al terminal, así como vía libre para los autos que quieran ir a la autopista o seguir derecho para Los Chaguaramos”.

Xiomara Toro, presidenta del (INSETRA), explica como el área de acceso al Terminal, se reorganizó

¿Para cuándo estiman tener lista esta obra?

Para este mismo año. Adicionalmente hemos mejorado techos, paredes y hemos puesto un aire acondicionado en el sector de viajes cortos. Acondicionamos el sector de boletería, renovamos los baños y al personal lo dotamos de uniforme para que se puedan distinguir de los usuarios. Se incorporaron todas las medidas de bioseguridad con los protocolos covid. Adicionalmente siempre hacemos jornadas de despistaje al personal.

La siguiente tarea silenciosa ha sido cómo sacar los malos hábitos de aquí. Esta tarea  ha sido la más fuerte y la que ha permitido poner cierto orden. Cosas sencillas: dividimos el flujo del terminal, y pusimos unas pequeñas puertas que nos permitían controlar el acceso. Si tú vienes a comprar el pasaje, no pasas al área de los pasajeros. Si vas a viajar, te corresponde el área de abajo. Este terminal no es muy grande, y tiene capacidad para manejar un tercio de todo lo que maneja. Antes esto se congestionaba todo. Adicionalmente sacamos a los valepiés (anunciantes de autobuses), recuperamos los sistemas, activamos un monitor en boletería que te informa cuántos puestos disponibles quedan.

¿Cómo están haciendo para manejar el nivel de los precios?

Nosotros usamos las tarifas que emite el Ministerio de Transporte y Comunicaciones y el Ministerio de Interior y Justicia. Ahorita la demanda está bien atendida. Supervisamos mucho que los usuarios puedan pagar con sistema electrónico. La reventa se eliminó. Los precios están fijados por Gaceta Oficial. Siguen existiendo los autobuses Sitssa, a 20 % de descuento. Todas las taquillas ahora tienen punto.

Las tarifas y la demanda de pasajes está siendo supervisada por funcionarios de la Alcaldía del Municipio Libertador

¿Qué pasa las semanas de radicalización de cuarentena?

En esos días el terminal no funciona. Solo estamos operando en las semanas flexibles.

¿Cómo están aplicando los protocolos de bioseguridad?

Limpiamos y desinfectamos constantemente las instalaciones, exigimos el uso de tapaboca y guantes en el recinto e implementamos jornadas periódicas de despistaje en los empleados.

“Aquí hay pasaje para todo el mundo, ya no hay que pernoctar en el terminal”.

 (Xiomara Toro)

Otro cambio importante que implementamos en el terminal es que eliminamos la pernocta. Es importante que se sepa que los pasajeros no tienen que venir a dormir para acá. Aquí hay pasaje para todo el mundo. Queremos llegar a volver electrónico todo el sistema de pagos, para que no haya necesidad de manejar dinero en efectivo.

En pandemia, el terminal sigue los protocolos de bioseguridad

Testimonios de los usuarios

Decidimos consultar a la comunidad del terminal sus impresiones en torno a las obras de recuperación del terminal. Contactamos a los pasajeros de un autobús que salía para Barquisimeto.

La señora Nancy González y su hijo venían de una travesía desde La Guaira, desde donde ya habían gastado 6 $ para llegar al terminal. “Equiparen el dólar. La economía es la que nos tiene asfixiados”.

“El precio de los pasajes justifica el viaje”.

(Oswaldo Rodríguez)

Oswaldo Rodríguez, conductor de la unidad, agregó: “Los autobuses están saliendo casi vacíos, porque la gente no tiene esa cantidad de dinero para viajar. El precio es justo para el viaje, pero entiendo que no es justo para los pasajeros. Quería acotar que perdemos un día de trabajo para llenar el combustible”.

De una línea saliendo para Valencia, conversamos con Saúl Lares, conductor de la unidad quien nos dijo: “Abran los terminales definitivamente, déjennos trabajar. La gente necesita su servicio de transporte”.

¿No le tiene miedo al coronavirus?

No le tengo miedo a la Guardia Nacional, no le tengo miedo a los ladrones de carretera, menos le tengo miedo a un coronavirus. Más puede el hambre que todo.

En la sala de embarque consultamos a varios usuarios, y estas fueron sus impresiones:

Jimmy Gómez: “Nos vamos para Medellín. Nos ha gustado el servicio en general del terminal. Estamos conformes con los precios”.

Laura Abreu: “Vamos para El Vigía. El servicio más o menos. Los boletos dicen que vamos a salir a una hora, y tenemos una hora esperando y nadie nos dice nada”.

Nidia Perales “Voy para Boconó con mi hijo. Todo ha sido excelente. Entiendo los precios, pero todo muy bien”.

Oswaldo Rodríguez advierte que las unidades están viajando vacías

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