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POR DULCE MEDINA @CCSDESDELARAIZEPALEN175_24.indd

Caracas ha tenido aciertos y desaciertos (más desaciertos, lamentablemente). Si bien en algunas épocas vivió momentos de esplendor en cuanto a su desarrollo urbano, otras fueron de abandono y destrucción. A comienzos y mediados del siglo XX se diseñaron propuestas y planes urbanos para la ciudad; muchos quedaron en ideas, otros lograron su concreción. Algunas obras se impusieron sobre otras con el argumento de la “modernidad”, desapareciendo espacios emblemáticos y de gran significación. Esos años le dejaron a la ciudad parques, plazas, paseos, edificios y complejos educativos, culturales, deportivos y urbanismos habitacionales de mucho valor arquitectónico y urbano. Pero fue en ese mismo siglo XX, en la década de los 80 y los 90, cuando el modelo neoliberal instaurado alcanzó su etapa más atroz con la destrucción de la sociedad venezolana y de la ciudad. El abandono del centro de Caracas fue el resultado de esas últimas décadas de siglo pasado. Todos esos pocos aciertos que, mal que bien, tenía Caracas, pasaron a ser desaciertos. Espacios abandonados, al servicio de la delincuencia; esculturas y obras de arte destruidas y muchas desaparecidas. Borrar la historia, la identidad y la cultura era parte del objetivo.

Sin embargo, hoy podemos celebrar que eso es parte del pasado y que se puso fin a tantos años de desidia. En Caracas se viene rescatando el espacio público y el patrimonio histórico-cultural; y en este esfuerzo el centro ha sido punto de partida. Plaza Bolívar, plaza Diego Ibarra, plaza Alí Primera, plaza La Concordia, plaza O’Leary, parque Ezequiel Zamora, Plaza Venezuela, parque Los Caobos, Paseo Anauco, plaza La Candelaria, plaza Parque Carabobo, teatros y casas patrimoniales son solo algunos de los espacios que durante los últimos años han renacido para el disfrute de todo el pueblo. Y en estos espacios, con un nuevo colorido, regresan al centro los artistas y escultores que en su época le dieron vida. Vuelve Francisco Narváez con Las Toninas en la O’Leary y la fuente de Parque Carabobo; César Rengifo con su Mito de Amalivaca; vuelve Ernesto Maragall con la Fuente Monumental Venezuela. Regresa Alejandro Otero con su Abra Solar en Plaza Venezuela y Cruz-Diez con Doble Fisicromía en homenaje a Andrés Bello. Vuelve Mateo Manaure con Columna Policromada y Litografía Orinoquia en la plaza La Concordia. A ellos se suman más y más artistas de ayer y hoy que nos invitan a todos a volver al centro.

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