Y dale con Aquiles

Por Humberto Márquez / Ilustración Julietnys Rodríguez

Aunque en Maracaibo un titular como éste pudiera significar “verga hasta cuándo”, las viejas dirían “vais a seguir rascaíto” o la otra “coño, dejen a ese hombre quieto ¡qué molleja!”, pues déjenme decirles que es todo lo contrario, porque me pasaría la vida entera, o para ser realista, lo que me queda de ella, escribiendo de nuestro gran poeta que tanta alegría me dio en aquel encuentro de Barquisimeto del Movimiento por los Poderes Creadores del Pueblo Aquiles Nazoa, que hasta una novia me dejó. Me trajo quise decir, aunque como todas, a los meses me dejó jajaja.

Pero fuera de joda, quiero transcribir un poema de un gran vate maracucho por cierto que es de lo mejor que he visto en homenajes, en esta maravillosa jornada por los 100 años de nuestro adorado poeta. Es un texto de mi panita Israel Colina y aquí les dejo esta maraca de versos: “Hay un niño grande con cabello engominado/ quizá perfumado con Tricófero de Barry/ sus manos paren muñecas de trapo/ que el alma le va forjando en su pecho/ -ahí no le cabe más ternura, tiene que regalarla-/ sus ojos con mirada profunda/ saben ver y beber de su entorno,/ de su tránsito inquieto/ de su vida que es un caleidoscopio/ todos los oficios le hacen horma a sus sentires/ no hay cauce de palabras/ que se resista a su caudaloso delta/ hay rimas perfectas, versos libres/ ensayos, pareceres, risa,/ artículos de opinión, seudónimos, sorna/ mucho “humor y amor”/ sátira contra el fanfarrón grandulón/ devenido en sempiterno opresor/ un Maestro se erige entre sus pálpitos/ abraza un mapa que es su país/ una bandera tricolor trajea/ sus decires populares, es su lengua,/ su verbo infinito de raigambre pura/ del Guarataro/ con su gabardina recorre/ cada vereda, cada sendero de esta tierra/ cada palmo de cielo/ cada hilo de amistad/ que guarda en sus bolsillos para la eternidad/ ha tejido una madeja de belleza inescrutable/ aquí sólo hay gratitud por tu genio, por ti genio/ para tu grandiosa sencillez./ ¡Hoy tienes cien años muchachote!/ ¡Feliz Cumpleaños Aquiles!/ ¡Te amamos!

ÉPALE 373