Alí Morales: artesano de la imagen

Realizador audiovisual, fotógrafo y creador del podcast “UN 2 vainas” (un par de vainas) que suena y se comenta en Caracas

                                         Por María Alejandra Martín@maylaroja                                               Fotografía Mairelys González@mairelyscg27

Coincidir con Alí Morales en el espacio caraqueño y conversar, es sintetizar los saberes comunes de todo aquel que recorre la Caracas de a pie; que se sienta en una plaza, que valora las expresiones culturales y que disfruta tomarse una birra al ritmo de buena música. En su canal @amorales_ encontrarás en 2 de vainas, desde una edición dedicada al ska, entrevistas a icónicos de nuestra ciudad o conversaciones sobre el auge de los Jordan muy seguidos de sus reflexiones sobre la salsa baúl. Es una vitrina para conocer y construir la ciudad, esta entrevista pretende un poco homenajear tanto empeño investigativo para producir contenidos digeribles con los que nos sintamos identificados como usuarios de la urbe y en pro de su transformación en positivo.

—¿Cómo era el Alí Morales niño?

—Hay un tipo de migración que es de flow portugués o italiano que se representa por la validación social que da ser hijo de, por otro lado existen estos hijos de ecuatorianos, colombianos y peruanos que no tuvimos ese prestigio en los noventa. Alí Morales era hijo de inmigrantes colombianos que residen aquí. Al preguntarle a mi papá si yo era colombiano o venezolano decía “tú tenías tres meses y te bañamos con un pote de Minalba en la raya” diciendo que soy parte de ambos, esto te abre una percepción de otro universo. Estudié hasta 4° grado en Venezuela y el resto en Colombia, lo que me otorgó una visión latinoamericanista del mundo. Volví a Venezuela a los 18 años, me tocó reentender la ciudad, en un empleo alguien me dijo que estaba “echando carro” a lo que yo creía que se refería era que hacía las cosas bien y fíjate que era todo lo contrario. Ese niño sigue siendo el mismo con visión de adulto que entiende que los fenómenos de la cotidianidad son dignos de análisis y hablan de dónde venimos y hacia dónde vamos.

—¿Cómo inicias tu camino a la comunicación?

—Arranqué en el punto en que esto no era eufórico, sino un trabajo formal en televisión y de allí comencé con el documentalismo, y entendí que habían modelos de producción económicos y más efectivos. Estuve en el proceso de fundación del periódico Ciudad Caracas donde trabajaba en el área de redes sociales y en alguna medida estuve influenciado por ese fenómeno de reinventar lo que se comunica y su importancia, inicié de manera técnica y en algún punto empezó todo a hacerse influencia como parte de mi propio crecimiento, mi forma de manejo de redes sociales y mi relación con ellas donde no soy un producto si no que las uso de forma efectiva sin que eso violente mi propio pensamiento.

—¿Qué opinas de la Venezuela del 2021?

—Reflexiva en medio de la crisis, resiliente y no por decir que las cosas estén bien o mejorando, es una Venezuela donde ciudadanos e instituciones y la gente que está en el exterior reflexiona en forma mucho más cuidadosa su identidad, condiciones y expectativas e incluso sobre las herramientas que tienen para hacer una construcción de país, venimos de un discurso polarizado que sesga el sentido crítico porque te coloca en una posición donde hacemos defensa a ultranza de cosas que quizás no te representan porque tu individualidad queda difusa en lo colectivo. Esto no es una apreciación de política gubernamental, es parte de una práctica política, y ahora hay una mejor valoración de las herramientas y de cómo construimos. Me pasa con mi proyecto un 2 de vainas que la gente está viendo de forma más crítica algunos elementos de la identidad que en otro momento pudieron haber sido vistos de una forma más clasista o excluyente.

—Un 2 de vainas,de Alí Morales

—Es un desahogo, venía haciendo un trabajo técnico para otros como fotógrafo y realizador audiovisual, al final soy un artesano de la imagen donde confluye con conceptos. Hay una parte del alma que uno deja en los proyectos a los que es convidado. Me pasaba, que lo que hacía no necesariamente comunicaba lo que era yo. Un 2 de vainas fue ese espacio para poder comunicar lo que yo pienso desde mi visión crítica, que no es un beta de imparcialidad, pero si al menos hacer un análisis que sea coherente con el planteamiento. El nombre se lo puso mi esposa en chalequeo a que cada vez que me preguntan de algún tema respondía “te voy a decir un par de vainas sobre eso…”, Empecé hablando sobre fenómenos que para los caraqueños pueden ser cotidianos y se fundamenta en base a comentarios o hechos de los que no hay documentación, es el esfuerzo de llenar un vacío histórico de nuestra contemporaneidad, a los que los medios de comunicación en base a formatos y modismos, no tienen acceso. La audiencia me fue pidiendo orgánicamente hablar de Caracas, es una sistematización de conversaciones que yo voy teniendo y a las que ellos responden en una gran discusión participando a través de los comentarios o compartiendo el contenido.

—¿Cuál es la importancia de la creación de contenidos en la actualidad?

—Alguien me dijo, ¿tú eres un influencer? yo respondía, que yo no me sentía influencer porque no he influenciado. La categoría en inglés “Digital Creator” es un concepto que se parece más a lo que yo soy, donde el sujeto es un vehículo que une elementos para hacer un análisis que permite una reflexión. Hoy las plataformas exigen que los usuarios se transformen en parte de esas plataformas, en mi caso soy muy exigente con respecto a mi visión en las redes sociales y capaz porque soy más generación Z que centennial, me importa mucho la imagen digital, crear una huella original de nuestra huella análoga. Un 2 de vainas es un manifiesto de lo que no quiero ser en la comunicación, también es una chamba hacer rentable este proyecto, pero hago todo mi esfuerzo por no vender los principios a la hora de la realización.

—Tu top 5 sobre Caracas

—Sabana Grande a las 6 de la tarde hacia la Previsora y ver como cae la luz.

—Un buen bar de chinos y caerse a birras, puedes elegir el que mejor te parezca.

—San Agustín de noche, caminar el boulevard con una birra en la mano y su música.

—Recorrer la Cota Mil en carro o moto a las 5 de la tarde.

—Ver las obras de Cristóbal Rojas en la Galería de Arte Nacional.

—¿Qué tienes que decirle a los caraqueños?

—La transformación de esta ciudad no pasa por el hecho de una acción gubernamental ni una salvación extra gubernamental, esta ciudad es lo que somos y en la medida que transformamos nuestras acciones en elementos de valor la ciudad cobra valor, para tener referentes históricos que permitan a las nuevas generaciones y a nosotros una relación  amable con la ciudad.

ÉPALE 436