Angélica

Por Humberto Márquez / Ilustración Erasmo Sánchez

Creo que es mi adorada prima, Teresa Ovalles, por obra y gracia de Luisa Santiaga Márquez de García, quien tiene por favorito este bolero Angélica que cantaba y canta todavía Ismael Rivera, de la letra de Don Plácido Acevedo, músico de trompeta y flauta, compositor y miembro fundador del Cuarteto Mayarí. Del LP Esto si es lo mío de Ismael Rivera y sus cachimbos de 1978, Angélica es motivo de inspiración de los enamorados profesionales y hasta aficionados como uno. En alguna ocasión pude decirle al gran amor de mi vida: “Por ti daría la vida/ yo sin ti ya no soy nadie/ blanca nube que se extiende/ lentamente en despejado/ cielo azul, cielo azul, cielo azul”.

A veces una trompeta dice más que el recuerdo de un amor, y aunque no tuve una Angélica, la lloro como si la hubiese tenido, la poesía de Don Plácido es para coger palco: “Concédeme un instante/ la ternura que me da la inspiración/ deja que yo libe de tu boca/ el suave néctar de tu amor”.

En el blog La guarida del druida, Carmen Petra Ochoa, describe el bolero Angélica de Don Plácido: “Poco conocida por las audiencias, es quizás una de las piezas musicales de mejor arreglo para un cantante. Su armonía la coloca en el sitio predilecto de quienes gustan del bolero muy pausado, seductor, de elevada tesitura emocional. Busca a través de un nombre femenino, evocar lo celestial, dibujando a la mujer a profundidad para sacarla del pentagrama a fuerza de un conjunto de peticiones sensuales que la exponen como única en el mundo. Concedida a la genial e inconfundible voz del cantante boricua Ismael Rivera, es difícil encontrar en su repertorio, de los muy pocos boleros que interpretó, una vocalización tan acoplada al deseo de los amantes del género. Hace sentir que se tiene a una Angélica en la mujer amada.”

El que se consiga una bella mujer con ese nombre, si le canta estos versos, es de él, suya mejor dicho: “Angélica te llaman/ porque tienes en tus cosas/ algo angelical./ Doncella primorosa/ cual la musa que me inspira/ este dulce cantar”.

ÉPALE 461

Previous article

Cuando me digas sí

Next article

Si te contara 2