Apuesta contra los más vulnerables

Por Gerardo Blanco@GerardoBlanco65 / Ilustración Justo Blanco

El patrocinio deportivo de casas de apuestas en línea estaba siendo, en los últimos diez años una de las fuentes de ingresos más jugosas para los equipos de fútbol en Italia y España. El poderoso Real Madrid fue uno de los primeros clubes de la Liga de España en lucir en las camisetas y en las relucientes vallas publicitarias del estadio Santiago Bernabéu, el nombre de una de estas empresas de envite y azar. La mayoría de los equipos siguieron el ejemplo, con contadas excepciones, como la Real Sociedad que recibió un no rotundo de la mayoría de sus socios, cuando la directiva le consultó si querían vincular al equipo con la publicidad de las apuestas.

Pero los escándalos de amaño de partidos que han estallado en Italia, España y otras ligas de Europa, así como el crecimiento de la ludopatía entre la población más joven, ha hecho que los gobiernos tomen medidas. En Italia se aprobó el año pasado el Decreto de Dignidad que impide el chorro de la publicidad de las apuestas en el deporte.

Igual medida tomó el Gobierno de España, mediante el Real Decreto de Apuestas. Los equipos de fútbol y cualquier otro deporte tienen hasta el 1 de agosto de este año para finiquitar los acuerdos de patrocinio con las casas de apuestas que invertían cerca de 500 millones de euros en publicidad. En Venezuela, no existe ninguna ley que regule el funcionamiento de las empresas de apuestas en línea ni el patrocinio de éstas en el deporte. No extraña, en consecuencia, que las casas de apuestas hayan aprovechado el vacío legal para firmar contratos de publicidad con equipos profesionales del país, tal es el caso de Deportivo Táchira, que en días recientes presentó a ‘Juega en Línea’ como su flamante sponsor para la nueva temporada de la Liga de Fútbol Profesional.

Pese a que no hay una ley específica sobre el tema, usar el logo de la empresa de apuestas en la camiseta del equipo generará complicaciones al club. La Ley Orgánica para la Protección de niños, niñas y adolescentes, impide que los menores de edad sean utilizados para promover publicidad que atente contra su dignidad y salud, como los juegos de azar los cuales pueden generar ludopatía.

Como por el reglamento de la Liga FUTVE los equipos deben tener jugadores menores de 18 años en sus plantillas, ningún jugador de las categorías menores del club puede vestir esa prenda, porque el Deportivo Táchira podría ser objeto de denuncia ante el Consejo Nacional de Protección de la Lopna.

Los partidos del Táchira en canales venezolanos de señal abierta o por cable tampoco podrán ser transmitidos, porque la Ley Resorte prohíbe la publicidad de apuestas o de empresas vinculadas a juegos de envite y azar, y menos si se utilizan niños, salvo que sean para fines benéficos, que no es el caso de su patrocinante.

La apuesta del Táchira parece una ruleta.

ÉPALE 409