¿Bolívar nació en Capaya?

Por Aldemaro Barrios • Red de Historia de Caracas / Ilustración Erasmo Sánchez

Después que Simón Bolívar es ascendido a Libertador por parte de la municipalidad de Caracas en 1813 en el marco de la Campaña Admirable, se había convertido en un ser mitológico, por ello y en razón de una narrativa popular válida, comenzó a ser reclamado el lugar de nacimiento de Simón Antonio de la Santísima Trinidad. Capaya en Barlovento y San Mateo en el hoy estado Aragua, son los dos pueblos que se disputan esas acreencias.

Para cuando nació Bolívar, el 24 de julio de 1783, Hipólita es asignada su nodriza, había sido traída a Caracas desde San Mateo para cumplir con la asistencia lactífera y cuidado al recién nacido en tanto su madre, doña María Concepción Palacios y Blanco, estaba en convalecencia. Ello supone que fue en Caracas, que es el lugar “documental” donde se presume nació Bolívar.

Pero, en el pueblo de Capaya, una parroquia del hoy municipio Acevedo del estado Miranda, aseveran que Bolívar nació en la hacienda de Los Palacios, donde la familia tenía propiedades y por donde circulaba gran parte de la producción que se originaba en Macaira y otras haciendas aledañas propiedad de los Bolívar Palacios en Barlovento.

Este relato tiene varias versiones pero la que más se escucha y es narrada desde la memoria oral, incluso hay un decreto de la alcaldía de Acevedo que lo ratifica como sitio simbólico del nacimiento de Simón Bolívar, es que su madre María Concepción estaba de visita en Capaya en estado de gravidez e inició el trabajo de parto en la casa de los Palacios, dos días después el niño fue llevado a Caracas para ser presentado en la capital.

Lo significativo es que aún hoy, a los niños y niñas de Capaya, se les enseña y así ha pasado desde el siglo XIX, que Bolívar nació y es de Capaya; es un relato construido a partir de la memoria oral que destaca el grado de pertenencia simbólica de un pueblo para con uno de los más destacados héroes de nuestra independencia y un fervoroso partidario de la abolición de la esclavitud en su momento.

Aquí se agregan los componentes vivenciales de una realidad particular, aunque esta no se circunscribe estrictamente a lo que los documentos señalan, hay un añadido creativo que permite una conexión emocional con el hecho histórico, los protagonistas del hecho y quienes desarrollan el relato imaginario, para encontrarnos con la conciencia histórica de los pueblos que muchas veces transita paralela a la versión académica del mismo y donde se permea la visión ideológica de quien construye el relato. Entonces el asunto nos hace aseverar que Bolívar no ha muerto, sino que está constantemente naciendo en los lugares de memoria donde el pueblo lo recrea y lo imagina, así los documentos señalen que nació en Caracas.

Para seguir leyendo: Revista Memorias de Venezuela. Enero febrero 2010. N°12. Centro Nacional de Historia. Caracas Venezuela.

ÉPALE 423