Canserbero

Por María Eugenia Acero Colomine@andesenfrungen / Ilustración Erasmo Sánchez

 

“Maldito el hombre que confía
en otro hombre”

Canserbero

 

Lo más triste del mundo del hip hop, es que este tipo de incidentes suelen ser más comunes de lo que se piensa. Tal vez lo novedoso haya sido que esta tragedia sucedió aquí en Venezuela. El caso atrapó nuestra atención ya que en la emisora comunitaria Voces Libertarias 97.3 FM, de la Parroquia San Juan, el equipo de producción de esa estación radial ha estado desarrollando desde hace un par de meses una campaña a favor de limpiar la imagen del cantante Tirone José González Orama, mejor conocido en vida como Canserbero.

 Un poeta maldito

El joven Canserbero, quien se autodenominaba a sí mismo un “poeta maldito”, ascendía como la espuma en vida por la irreverencia de sus líricas. En sus piezas era capaz de desafiar al mismísimo diablo, y de profesar no tener fe alguna. Sin embargo, a pesar de la imagen ruda y aparentemente displicente que quería transmitir en escena, en las entrevistas se podía ver a un muchacho bastante tímido y frágil, que llegaría incluso a afirmar que “el amor es lo único que nos salva”. En vida rápidamente pasó a convertirse en un cantante de culto. Sus presentaciones se llenaban de fanáticos eufóricos, y la fama lo llevó a toda latinoamérica. A lo largo de su carrera llegó a lanzar dos álbumes de estudio como solista, ‘Vida’ (2010) y ‘Muerte’ (2012), respectivamente. Esa fama súbita, sin embargo, pasaría a convertirse en su mayor desgracia. El joven rapero fue víctima de una estafa poco antes de morir, y se dice que esta fue la verdadera razón de su tragedia.

Trágico misterio

Tal vez el solo talento de este joven cantautor de hip hop pudo haberlo llevado lejos, de no ser por la desgracia que lo esperaba. Una escena dantesca puso fin a su historia. El 20 de enero de 2015 apareció su cuerpo en la entrada del edificio donde vivía temporalmente, en la ciudad de Maracay. Entretanto, en el apartamento de donde se supone cayó, yacía Carlos Molnar, su mejor amigo, con varias puñaladas en la espalda. La pareja de Molnar, Natalia Améstica, aparentemente se salvó por haber permanecido escondida. Según la versión oficial, Canserbero sufría de esquisofrenia y en medio de una crisis habría atacado a su amigo para luego suicidarse. Tenía veintiocho años. Sin embargo, su familia de inmediato desmintió esta versión. Extrañamente la única testigo del incidente huyó pronto del país, y todo quedó en un gran limbo. Kapú, el productor de Canserbero, se quedó con los derechos de autor de sus canciones, de las que aún se lucra. Se dice que fue él quien lo estafó poco antes de su muerte y pudo haber sido el autor intelectual del crimen. Existen muchas versiones en referencia a esta extraña tragedia. No se entiende porqué las autoridades no profundizaron en la investigación (el cuerpo de Canserbero mostraba señales de tortura).  Solo las víctimas y la única testigo de esta tragedia saben la verdad. Sin embargo, vale la pena escuchar los múltiples testimonios que defienden el honor de este joven que curiosamente cayó presa de la maldad que tanto denunciaba en sus letras.

ÉPALE 417

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