Caracas y Táchira sin Copa Libertadores

Por Gerardo Blanco • @gerardoblanco65 / Ilustración Justo Blanco

La Copa Libertadores de América ha sido tradicionalmente un escenario para que los dos equipos más populares y con títulos en el país, exhiban lo mejor de su talento en el torneo de clubes más antiguo del planeta. Pero el año que viene ni el Caracas Fútbol Club ni su némesis, Deportivo Táchira, competirán en el prestigioso campeonato que reúne a la crema del fútbol suramericano. La razón es simple. Los finalistas de la Liga Futve de 2021, cuyo partido decisivo en el estadio Olímpico de la Universidad Central de Venezuela fue ganado en tanda de penaltis por el cuadro aurinegro, tuvieron una temporada 2022 repleta de altibajos. Ambos equipos quedaron fuera del cuadrangular final del que saldrá el nuevo monarca del fútbol venezolano que tendrá como protagonistas a Zamora, Metropolitanos, Monagas y el sorprendente Carabobo.

La salida de Noel Sanvicente del banquillo del cuadro capitalino, al concluir la temporada pasada, dejó a los rojos sin su figura más emblemática. Más que un entrenador, Sanvicente es un símbolo sobre el que se construyó la etapa más gloriosa de equipo de la Cota 905. Liderazgo, capacidad para influir en los jugadores y exprimir al máximo las cualidades de cada uno de sus dirigidos en función de las necesidades del colectivo son valores que el técnico guayanés ha sabido llevar con éxito a la cancha, como quedó evidenciado nuevamente en el Zamora. Bajo la dirección del otrora mediocampista, el cuadro barinés culminó en el primer puesto de la fase regular de la Liga Futve, mientras que el Caracas languideció en cada jornada y a duras penas logró culminar en el puesto once de la tabla.

La dirigencia del Caracas apostó por la renovación del cuerpo técnico y dio las riendas del club a Francesco Stifano, un entrenador con credenciales, pero que no logró conseguir la regularidad de los resultados con los rojos. El engranaje y funcionamiento de relojería suiza que había exhibido con Sanvicente se perdió esta campaña, al punto que el africano Samson Akinyoola, máximo goleador de temporada 2022 con dieciocho tantos, solo convirtió seis en el presente curso. Ni la presencia de Juan Pablo Añor, el mejor volante creativo del país que regresó del extranjero para recuperar su nivel en el Caracas, pudo salvar al equipo de la medianía.

Al Táchira tampoco le fue bien en el torneo local y terminó sexto. Pese a que armó una plantilla de lujo para repetir el título, los aurinegros también perdieron el rumbo bajo la batuta del entrenador español Alexander Pallarés, y en las últimas jornadas recurrieron a la experiencia y sabiduría de Eduardo Saragó, quien tampoco evitó que Táchira quedase marginada del cuadrangular final y de los cupos a la Copa Libertadores.

En 2023 no habrá noches de fiesta y fútbol de gala ante los rivales más encumbrados de Suramérica ni en el estadio Olímpico de la UCV ni en el templo sagrado de Pueblo Nuevo respectivamente, donde con suerte los aficionados solo podrían ver a los dos alicaídos equipos disputando el premio de consolación de la Copa Suramericana. Si es que sacan boletos para este torneo.

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