Con más oficios que Barbie

Por María Alejandra Martín • @maylaroja / Ilustración Erasmo Sánchez

El multitasking, o estas personas que realizan multitareas, la capacidad de cumplir labores simultáneas, o el espíritu con el que algunos y algunas afrontamos la vida, acelerados como la última saga de Rápido y Furioso. Más rápidos que botellazos en tasca.

No juzgaré tu carga laboral, queremos que en nuestra lectura consigas refugio de la crueldad material en la que nos sume esta esclavitud moderna que pretende que después de despertarte, arreglarte, recoger la casa, hacer ejercicio, llevar a las y los chiquitos al colegio desayunados y limpios quiere que tomes diez minutos para meditar, mejorar tus hábitos de vida, dejar todo vicio y ser un clon de Sascha Fitness pero con toda la desigualdad que unos milloncitos de dólares impone. Lo peor es el mito que reside en el no cumplimiento de nuestras múltiples, variadas y complejas asignaciones como un sacrilegio que estampa en tu pecho la letra escarlata de la vergüenza, la flojera y el fracaso.

Es bueno entender que hay personas que nacen con la capacidad de cumplir con varias tareas a la vez, hacer un trabajo laboral, y luego meterle a la universidad, mientras se lava la ropa es algo común de cualquier personaje de nuestros hogares. Sienten que ahorran tiempo y energía agrupando actividades similares y trabajándolas al mismo tiempo. Planificando cumplir lo asignado. estableciendo horarios que les permita eficiencia. Son muchos quienes se cuestionanan este método. Estudios de la Universidad de Stanford incluso alegan que esta técnica perjudica la productividad, afecta la memoria, aumenta el riesgo de errores y estrés. Ciertamente hacer muchas cosas, ejercer muchos proyectos, intentar llenar el rol del éxito es algo difícil para cada quien desde su realidad.

Si bien tachar de nuestra lista de pendientes aquello que culminamos con éxito es uno de los actos más satisfactorios de mi cotidianidad, hay que estar pendiente de las cargas que se asumen, por el control de la salud física y mental, y en el marco del cocuidado familiar, amistoso y comunitario; apoyar a aquellas personas que cuentan con una carga más pesada, o quien trabaja a horario completo, involucrándonos en las tareas del cuidado diario de niños, niñas, ancianos y enfermos ayuda a contrarrestar una realidad de género evidente. El multitasking o las multitareas son en su mayoría mujeres, quienes representan la fuerza productiva de hogares, estudiantes, trabajadoras, miembros del consejos comunal, madres y personas con necesidades para sí, y que no muchas veces tienen el privilegio de sentirse multi tareas, porque les son impuestas desde el nacimiento, muchas jornadas laborales adicionales, desigualdad, la categoría cacherosa “multitasking” no es si no el sacrificado amor que siente la mujer por el mundo, aunque esto vaya en detrimento de sí misma.

ÉPALE 464