Cuando los cobres no valían

Por William García • Red de Historia Táchira / Ilustración Erasmo Sánchez

El ataque a la moneda constituyó uno de los instrumentos de guerra más poderosos, empleados por los enemigos de la patria. Tan así, que se cuenta entre los principales factores que hicieron sucumbir a la primera como a la segunda República. Se legisló sobre esta materia para evitar la fuga de metálicos a las colonias extranjeras y se puso a circular los primeros billetes de nuestra historia, pero fue en vano, el colapso fue inminente.

Por este motivo, el Libertador toma la disposición de emitir en Tinaco el 20 de junio de 1821, el “Decreto de Regularización de la Moneda” donde ordena:  “1.- Que se publique un bando prohibiendo la circulación de toda moneda de cobre y 2.- Que se prohíba también toda moneda macuquina* nueva…si no está resellada en Bogotá” (Hernández Juvenal. Cojedes en la Campaña de 1821. Gobernación del Estado Cojedes, p. 24. 1990).

Lo cierto es que Bolívar y el pueblo patriota estaban dando una dura batalla contra la distorsión monetaria, que sería vital en la campaña de Carabobo. De hecho, al entrar triunfante a Caracas, según los señala O’Leary en sus Memorias (1981: 366), el Libertador ratifica el 5 de julio la medida expresada en Tinaco, ya que a pesar de las repetidas órdenes expedidas para la suspensión de la moneda de cobre que, con el nombre de señas, ha emitido y puesto en circulación el Gobierno español mientras dominó en Venezuela, continúa aun circulando en descrédito y ruina del Gobierno y de los pueblos.

Es por ello que decretó otra medida más radical, en la cual ordenó lo siguiente Art. 1.- En ningún pueblo libre de Venezuela se admitirá ni circulará de ninguna manera, ni por ningún motivo, la moneda de cobre que con el nombre de seña ha introducido en Venezuela el Gobierno español. Art. 2.- Cualquiera que sea el poseedor de la moneda de cobre que se suprime, la perderá sin indemnización, puesto que, no estando reconocida por el Gobierno de la República, no debe éste cargar con una deuda creada por el Gobierno español para sostener la guerra contra Colombia”.  

Como bien sostiene la argumentación, el propósito que perseguía el saboteo monetario era la “ruina del Gobierno y de los pueblos” pero hubo que enfrentarla con firmeza y contundencia, para vencer las dificultades y triunfar en Carabobo.

Sigue leyendo en: Memorias del General O’Leary. Tomo XVIII. Ministerio de la Defensa. 1981, p. Disponible en. https://memoriasdeoleary.com/coleccionoleary/

Las Macuquinas del siglo XIX Así se conocieron en América Latina y en Venezuela un tipo de moneda acuñada en forma manual y a martillazos. Este tipo de monedas toscas fue utilizada desde el siglo XVI hasta mediados del siglo XIX por la monarquía española. Caracterizadas por sus bordes irregulares y la rustica presentación igual que la baja calidad de sus inscripciones. Bolívar eliminó su uso para finiquitar la economía colonialista luego de la Batalla de Carabobo.

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