El arte de ser mujer

Para dar apertura a los espacios de reconstrucción histórica donde la mujer sea protagonista, necesario es mostrar la trayectoria de mujeres venezolanas en las artes de los siglos XIX y XX

Por María Alejandra Martín • @maylaroja / Fotografía Alexis Deniz • @denizfotografia • ARCHIVO

Cuando una mujer realiza una actividad artística pública, y sobre todo cuando se trata de una actividad ‘prestigiosa’, su camino se ve minado por una serie interminable de cuestionamientos

Reina Roffé

Contexto histórico

Niyireé Baptista, es licenciada en Historia con mención Historia de Venezuela así como licenciada en Educación, escritora y artista del performance. Orientada siempre por visibilizar testimonios de mujeres invisibilizados en nuestra historia, desde la crónica , le preguntamos sobre el contexto en el cual se desarrolla la historia de la mujer venezolana en las artes.

Para ella: “La historia de las mujeres en el arte no se desliga del tratamiento que ha recibido la historia de las mujeres en los distintos ámbitos de la vida política y cultural de la humanidad, marcada por la invisibilización de nuestras creaciones en deferencia a lo masculino. Cuando pensamos en grandes exponentes artísticos siempre vienen a nuestra cabeza nombres de hombres. Recuerdo que esta es una pregunta que siempre les hago a mis estudiantes, ‘piensen en tres referentes masculinos’ e inmediatamente comienzan a nombrar a hombres de todos los tiempos y áreas de la cultura, ‘bien’, les digo, ‘ahora mencionen a tres referentes mujeres’ y casi siempre, la mayoría se queda en silencio, y a lo mucho responden ‘Frida Kahlo’. No obstante, la historia de las mujeres está plagada de innumerables artistas que se abrieron paso aún en contextos bastante complejos para ellas.”

Sonia Sanoja, referente de la danza contemporánea en Venezuela

Inicia mencionando a las mujeres venezolanas del siglo XIX: “Comenzaron a mostrar sus producciones artísticas en los espacios abiertos a la cultura que se les presentaban y que muchas veces eran ideados por ellas mismas: aniversarios, tertulias, inauguraciones de centros educativos, hospitales, bibliotecas, e incluso, algunas de ellas lograron destacar en actividades culturales de gran envergadura, como lo fue la celebración de diversas fiestas patrias promovidas por la institucionalidad emergente como el Centenario del Natalicio de Antonio José de Sucre. La vida social que se estableció en la Venezuela decimonónica les permitió a las mujeres ubicarse en espacios fuera de los roles establecidos.”

En dicho periodo menciona la labor en el teatro de dramaturgas e intérpretes como Julia Añez Gabaldón, Zulima o Virginia Gil de Hermoso, Dunia y Carmen América Affigne con las mujeres en el Centenario del Natalicio de Sucre.

Escritora zuliana, Julia Añez Gabaldón

En la música intérpretes y compositoras como María Moreira, Isabel Pachano, Carmen Felicitas León o Conchita Micolao del Río, aunque solo se nombre a Teresa Carreño.

“Las mujeres del siglo XIX tuvieron gran participación en el ámbito artístico regional, solo algunas pocas han podido ser rescatadas por la historia y ello debido a reseñas de prensa en algunos medios locales y nacionales de las actividades que desarrollaban”.

Comenta que el siglo XX marcado por la modernidad y la dictadura del Gomecismo fue un periodo poco abordado, hablamos de casi treinta años de historia. Menciona que después de la muerte de Gómez, “el papel de las mujeres cambió radicalmente. La participación en el espacio público en exigencia de sus derechos como ciudadanas las hizo también destacar dentro de diversos roles que antes eran impensables. Los avatares del siglo XX, la Primera y Segunda Guerra Mundial, abrieron un campo cultural mucho más grande para las diversas manifestaciones artísticas y en ellas, las mujeres venezolanas también se hicieron partícipes”.

La maestra de danza clásica, Maruja Leiva

En 1950 en la danza clásica se destacan las maestras Maruja Leiva, Isabell Llull o Yolanda Machado como importantes figuras del ballet clásico. Del impulso de la danza contemporánea con la llegada del maestro Grishka Holguin, fundador de la primera escuela de Teatro de la Danza (1950), surge Conchita Crededio, la primera bailarina de danza contemporánea de Venezuela, así como Sonia Sanoja o Rosita Bernal.

Para Niyireé en la historia de las mujeres venezolanas haciendo artes resalta el trabajo de Sonia Sanoja. “Su repercusión en la escena nacional e internacional es reconocida en distintas partes del mundo por su trabajo, su estilo impetuoso y desbordante en el escenario. Dentro de la interpretación de Sanoja es relevante su relación con la palabra, como poeta y escritora se afanó en la búsqueda de un lenguaje para la expresión de su cuerpo. Esa búsqueda la dejó plasmada en sus libros Duraciones Visuales (1963), A través de la danza (1971) y Bajo el signo de la danza (1992), en los cuales realiza una reflexión sobre su trabajo artístico, influenciado significativamente por la relación cuerpo-palabra, elementos que ella consideraba indispensables en la creación artística. Sanoja fue profesora de danza contemporánea en la Universidad Experimental de las Artes (UNEARTE), en donde estuvo hasta los últimos años de vida inspirando a las nuevas generaciones de bailarinas y coreógrafas que pisaron su aula. Sonia Sanoja murió el 26 de marzo de 2017, precursora de la danza contemporánea en Venezuela”.

Reconocida de la música, Teresa Carreño

La mujer creadora

Nevai Zavala es una creadora, actriz, comediante y escritora que también se interesa por incluir la mirada desde lo femenino en sus obras y quien reconoce la potencialidad de la historia de las mujeres en las artes.

Para ella: “Las mujeres desde siempre han labrado sus capacidades creadoras. En Venezuela como en muchas otras latitudes las mujeres fueron sometidas como animales salvajes que debían ser domadas y domesticadas, valoradas por su función reproductiva. La productividad y el poder creador de las mujeres venezolanas vino a reconocerse a finales del siglo XIX, casi todas de la clase social pudiente. Varias participaron directamente en la política y los cambios emancipadores del yugo español.

Teresa de la Parra, escritora de las grandes

Escritoras, poetisas, dramaturgas, cantantes, eran valoradas y respetadas por los estratos letrados de la sociedad, donde la burguesía imperaba. Mientras las mujeres del pueblo seguían su labor creadora diaria, desde su condición analfabeta, indígena, y/o afrodescendiente.”

Destacadas por su labor en el mundo artístico existen mujeres creadoras como: Maruja Flores (artista del bordado y poetisa); Gladys Guevara (escritora y serigrafista); Lali Armengol (escritora y directora); Mariozi Carmona (dramaturga); Petra Bolívar (ceramista); Haydeé Pino (artes mixtas, escritora y directora escénica); Hanoi Carmona (cantante); Yma Grossvater (actriz y escritora); Blanca Sánchez (directora de cine); Daxcy Guardaron (actriz y directora de teatro); Raquel Romero (actriz y directora); Belén Tita (escultora y pintora), “y así un montón de mujeres más que como yo, desde el siglo pasado, nos forjamos y mantenemos”.

Nebai Zavala y la mujer creadora venezolana

Considera que en la actualidad: “Cada día que pasa las mujeres están más conscientes y comprometidas con su poder creador; seguimos generando espacios para visibilizar a las compañeras que históricamente y de manera continua han dedicado sus vidas a la creación artística, más allá de cumplir o no con el rol que culturalmente se nos impuso en el sistema capitalista patriarcal. El empeño en organizar movimientos que amparan y se empeñan en la dignidad, protección y valor a la mujer es un avance humano desde el siglo anterior a éste. Por ello el tiempo que llevamos enarbolando la bandera de la liberación, igualdad de oportunidades y derechos a una vida libre de violencia lo veo corto, pero de gran importancia”.

La pasión cinematográfica de Margot Benacerraf

Más mujeres creadoras

Muchas faltan por ser nombradas en esta larga lista que combate el desconocimiento, es importante destacar que esto es solo un reflejo de una sociedad de mujeres que tenían acceso a espacios artísticos por una condición de clase. Muchos más los testimonios que se pierden de la suma de mujeres que debió tener algún talento y por no ser pudiente, pasó inadvertida. Entre algunas de las que no fueron nombradas en esta oportunidad también sobresalen: Margot Benacerraf, cineasta, ganadora del premio del Festival de Cannes con su película Araya; María Teresa Castillo periodista y activista; Anna Julia Rojas fundadora y promotora de teatro; Teresa de la Parra escritora, y Sandra Rodríguez en la danza.

La mujer venezolana en el ballet de siglo XX

Esta es una primera intención de llenar los espacios del discurso histórico con los testimonios de la vida de mujeres creadoras y artistas, su contribución en este campo hace de la historia un fenómeno más nutrido y contrarresta la desigualdad.

ÉPALE CCS N°475

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