El milagro de la vida

Por Maythe Morales • @maythe_morales / Ilustración Justo Blanco

La semana pasada mi perrihija Ganesha tuvo cachorros, unos gorditos súper tiernos que, desde el momento que los vi, conmovieron mi alma. Sesenta y cinco días pasaron desde el momento que se hizo la inseminación artificial hasta el día de la cesárea, ya que su reproducción fue seleccionada y planificada con detenimiento, para que fuesen cachorros de altísimo nivel genético.

Previo al acto del nacimiento, tuve más de dos años de planificación, ¿quién debía ser el padre?, eso fue en lo que más me demoré, ya que hay que investigar si viene de una línea de animales saludables, si hay alguna enfermedad en su línea de sangre que pueda heredarse, si es de buen carácter, entre otras cosas a considerar con respecto a la genética del papá de los futuros perritos. Estudié el cuidado de la hembra antes, durante y posterior al parto. Aprendí que a las hembras antes de la monta se deben desparasitar, se debe tomar análisis sanguíneos de química, hematología y descarte de hemoparásitos con el fin de verificar las condiciones previas de salud de las perras, con esto aseguramos que esa futura mamá esté sana para asumir los cambios biológicos y por supuesto, los cachorros en sus diversas faces del desarrollo embrionario.

También aprendí que las necesidades calóricas de la mamá son otras, que hay que suministrar alimentación de calidad, rica en proteínas, donde las vísceras del ganado vacuno como el corazón y el hígado crudo benefician a esos futuros cachorritos. Además hay que complementar la alimentación con vitaminas, minerales y ácido fólico para evitar paladar hendido, labio leporino, anomalías del crecimiento, anasarca y otras patologías en los bebés, como la degradación ósea y pérdida de la masa muscular en la madre. Y sí, esto es igualito para ellas las caninas, felinas, y nosotras las humanas en el desarrollo de nuestras crías.

Además, en esta experiencia aprendí que a ellas hay que hacerles controles neonatales, hacerle seguimiento al embarazo, se hacen mínimo dos ecografías y dos pruebas más de sangre adicionales, y así verificar sus valores como lo son plaquetas, hemoglobina, calcio, transaminasas, colesterol y con esto asegurar que todo va viento en popa.

Durante el proceso le hice saber todo a mi veterinario, informé lo más mínimo; ser abuela de cachorros me dio mucho trabajo; pero todo esto es para que mi perrihija y mis nietos caninos corrieran cero riesgos.

ÉPALE CCS N°478