El Teresa sube el telón

Luego de cuarenta y cuatro años de vida artística, el Teatro Teresa Carreño se hace un cariñito para mejorar sus instalaciones en beneficio de las y los artistas y la comunidad en general

                                       Por Eugenia Acero Colomine@andesenfrungen                                         Fotografía Kirlam Medina y Mairelys González

Al hablar de cultura en Caracas, es imposible no pensar en el Teatro Teresa Carreño. Desde 1976, cuando se inauguró la sala José Félix Ribas, el principal referente cultural del país ha albergado a numerosos artistas así como obras de teatro, danza, ballet y conciertos. Casi todos los artistas que han desarrollado cierto nivel de envergadura han pasado por sus espacios. Este recinto también es una especie de escuela popular que les abre las puertas a todas aquellas personas que deseen incursionar en alguna actividad de tipo artístico, y aquí no solo pueden aprender, sino también ensayar y luego aspirar a presentarse en alguna de sus dos salas principales. Sin embargo, tanto trajín sin descanso pasó factura y las instalaciones del recinto empezaron a pedir con urgencia un poco de atención. Fue entonces cuando el actual equipo que gestiona decidió ponerse en acción para recuperar sus espacios y restaurar la obra diseñada por los arquitectos Tomás Lugo Marcano, Jesús Sandoval y Dietrich Kunckel. Irvin Peña, director ejecutivo del teatro, nos narra parte de la experiencia.

El presidente Nicolás Maduro emitió un decreto para iniciar obras de rehabilitación

El teatro se repotencia

Esta sería la primera vez que en el Teresa Carreño se hacen obras de rehabilitación. Irvin Peña nos comenta: “En el año 2013 el presidente Nicolás Maduro emite un decreto de intervención al teatro. Ahí se levantaron diferentes diagnósticos, se vio la situación de la infraestructura que en ese momento se encontraba en una paralización técnica, e hicimos una primera intervención en 2014. Se levantó con el arquitecto original del teatro, Tomás Lugo, un proyecto de rehabilitación donde diseñamos una guía de lo que teníamos que hacer para su modernización. El Teresa Carreño ha tenido múltiples problemas desde su inauguración. Inicialmente el proyecto era una sala de conciertos para la Orquesta Sinfónica Venezuela y en el desarrollo se cambió a un teatro. Esto hizo que los espacios fueran insuficientes para la modalidad de teatro de ópera. En el tiempo, se hicieron espacios de manera improvisada que fueron afectando su desempeño”.

“Para 2017, por efectos de las guarimbas, la operatividad se vio afectada. El sistema de agua de Parque Central colapsó en 2018 y nos quedamos sin sistema de aire acondicionado, ya que era un sistema integrado al Centro Simón Bolívar. Eso hizo que nos quedáramos sin el servicio. El teatro tiene una infraestructura muy costosa que demanda un fuerte apoyo presupuestario”.

“El teatro Teresa Carreño ha fortalecido sus quehaceres y filosofía, llegando a más gente”.

Irvin Peña

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“Durante esa etapa de intervención, el teatro adquiere un cambio en su filosofía, y desarrolla nuevos proyectos relacionados con su infraestructura y la integración del pueblo. Se habilitaron espacios de servicios, espacios no convencionales y giras con nuestras compañías artísticas. También abrimos lugares de trabajo para los artistas venezolanos. En 2015 incorporamos el Teresa Danza Contemporánea. Luego fundamos el Teresa Danza Calle. El Ballet Juvenil Teresa Carreño, el Ballet Juvenil Teresa Carreño Catia, la Escuela de Ballet Teresa Carreño Alameda San Agustín del Sur. Todos ellos comprenden el sistema de danza Teresa Carreño. También creamos Odila, Instrumentos Latinoamericanos Teresa Carreño; la histórica agrupación Odila ahora funciona aquí, y se combina con talento del teatro así como con artistas independientes. Eso nutrió muchísimo la programación, teniendo en 2016 setecientas actividades artísticas en el teatro y en espacios no convencionales. A nivel de tecnología, se adquirió el sistema de acústica variable Constellation, y diversos sistemas de audio que nos ubican como uno de los mejores teatros dotados de audio en Latinoamérica y el mundo. Eso ha permitido que desarrollemos espectáculos de altísima calidad”.

Primera vez que se hacen obras de rehabilitación integral

El Teresa Carreño y la pandemia

Irvin Peña agrega, “El Teresa Carreño ha fortalecido sus quehaceres y filosofía, llegando a más gente, para ser un instrumento para el trabajo de nuestros artistas que se están formando en el país en las artes escénicas y musicales. Es un espacio de exposición de obras de la más alta calidad”. “Sucesivamente a esto se inicia un proyecto de rehabilitación integral que nos puede llevar bastante tiempo. Las instalaciones del complejo tienen 88 mil metros cuadrados de construcción sobre una superficie de 20 mil metros cuadrados. Hay infraestructura y tecnología de diferente tipo que lo hace ser un espacio muy complejo de intervenir. Se está realizando todo un esfuerzo para llevar el teatro a un nivel de talla mundial aprovechando nuestra pandemia. Buscamos que cuando llegue la nueva normalidad estar preparados para llevar al público y nuestros artistas las mejores condiciones para el disfrute y goce de sus espacios”.

Un espacio elitesco que se transformó al servicio del puebo

Los poderes creadores del pueblo

Con la llegada del Gobierno Bolivariano, el Teatro Teresa Carreño dejó de ser un espacio elitesco para convertirse en una plataforma de promoción cultural y formación para la comunidad. Ahora no solo se presentan artistas de envergadura, sino que el pueblo puede educarse y ser protagonista del acontecer cultural y artístico.

A partir de mi ingreso, me tocó diseñar un plan de acción que vinculara al teatro con la comunidad”.

Augusto Melero

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Una referencia obligada para las artes y cultura de nuestro país

Augusto Melero Gómez, coordinador de atención al ciudadano del Teatro Teresa Carreño desde hace siete años, ha sido el responsable de acercar los espacios del recinto a la comunidad. Nos cuenta parte de lo que ha sido su experiencia de integración comunitaria: “A partir de mi ingreso, me tocó diseñar un plan de acción que vinculara al teatro con la comunidad. Mi línea de trabajo también es mi línea de investigación. Mis ejes de acción son: participación ciudadana, atención social, formación comunitaria y un eje transversal a todas las actividades, que es la prevención. Nazoa decía: “Creo en los poderes creadores del pueblo”. Nosotros creemos firmemente que la cultura y el arte transforman, son una fuerza necesaria para generar una nueva realidad. Bajo esa óptica, caminamos. Como coordinador de atención al ciudadano, soy el vínculo directo que tiene el teatro con los ciudadanos de a pie y la ciudadanía en general sin distinción ni discriminación. Mi responsabilidad fundamental consiste en explicar que no tienen el teatro como un referente dentro de su imaginario colectivo. A partir de ahí creé unos programas que me permitieron abrir los espacios abiertos a la comunidad. Entre ellos, se encuentran el ‘Teresa es mi escuela’: un programa de visitas guiadas con carácter pedagógico y llevo las escuelas y organizaciones culturales a conocer las entrañas del teatro, y que ellos tengan contacto con todos esos elementos que son ajenos a la mayoría de los espectadores. Ese fue mi programa piloto, y a partir de ahí desarrollé una línea de acción llamada “gestión cultural del espacio público”. Se entiende el Teatro Teresa Carreño como espacio público, pero sintiendo la envergadura de lo que es. Partiendo de eso, generamos programas de atención pudiendo realizar algo llamado “el arte de incluir”, que fue un circuito artístico participativo para personas con discapacidad. Esta experiencia fue maravillosa y duró tres años seguidos. Trajimos a más de cuatro mil personas con diversas discapacidades. También diseñamos El Teresa por la paz y la vida, Teresa va a la comunidad.

Teatro para rato

El Teatro Teresa Carreño es una referencia obligada para las artes y la cultura de nuestro país. Gracias a la instrucción presidencial, este recinto está obteniendo por primera vez una rehabilitación integral que está repotenciando sus instalaciones y sistemas tecnológicos para poder ofrecer al público y a sus artistas un espacio en óptimas condiciones. Con este reimpulso, de seguro este complejo cultural se convertirá en punta de lanza de la cultura para Latinoamérica y el mundo.

Desde 1976 el Teatro Teresa Carreño ha llenado de arte y cultura el país

ÉPALE 414