El vestido tricolor de Josefa Camejo

                                                      Por Luis Felipe Díaz • Red de Historia Falcón                                                           Ilustración Erasmo Sánchez / Fotografías Archivo

La historiografía tradicional no visualizó el papel de Josefa Camejo ni de las mujeres en Carabobo y en todas las batallas independentista, sin embargo, su actuación en la Provincia de Coro fue clave para el éxito de Rafael Urdaneta, quien con una importante columna de tropas, debía concurrir a San Carlos donde Bolívar hizo la concentración del Ejército  Libertador. Antes Urdaneta desarrolló la diversión occidental y debió liberar la provincia de Coro del dominio realista, siendo Josefa Camejo quien a la cabeza de quince hombres armados, tomó por asalto la localidad de Baraived y después de su grito de guerra pasó a tomar posesión de Pueblo Nuevo y luego de la ciudad de Coro el 2 de mayo de 1821, asegurando el final exitoso del levantamiento patriota y la entrada de Urdaneta con sus tropas en esta provincia.

El historiador Héctor Bencomo Barrios sostuvo que posterior a la Batalla de Carabobo se encontraron mujeres uniformadas de patriotas entre los abatidos y es tarea nuestra insistir en los estudios históricos para visualizar la participación de la mujer en la gesta independentista.

Es Carabobo la semblanza, el rostro de memoria insurgente, lo que enaltece las luchas independentistas, no ese 24 de junio de 1821 que se inicia con el primer disparo lo que se ha llamado el sello de la independencia, cuando avizora el pueblo su necesidad insoslayable de no tener dependencia política extranjera. El grito de independencia que en dimensión temporo-espacial trascendió hasta Carabobo, es precedido por las luchas del pueblo originario bajo los desmanes y genocidio del hispánico, también lo antepone el pueblo esclavizado de negros y zambos en la serranía de Coro que acompañó a José Leonardo Chirino en 1795, el movimiento de pardos que participó al lado de Manuel Gual y José María España en 1797, la Expedición Libertaria de Francisco de Miranda en 1806, el 19 de abril de 1810, el 5 de julio de 1811, la Expedición de los Cayos en 1816, la Campaña Admirable 1813, el Congreso de Angostura 1819 y todas las batallas donde, en suelo glorioso, quedase derramada la sangre de tantos mártires, heroínas y héroes de la historia venezolana. Estas luchas parten de una verdad incontrastable, cada sector de esta sociedad excluyente se encontraba en un proceso de descolonización y de lucha por la soberanía mental, principio de enajenación de la colonia.

Todo ese pueblo que luchó con los caquetíos, con José Leonardo, Miranda, Bolívar y con Josefa Camejo, es el mismo sujeto histórico que luchó con Chávez, es un sujeto que se mueve en la historia. Este pueblo camina hacia adelante y no tiene derecho a fallar, avanza para obtener su libertad, para desarrollar sus potencialidades creadoras y realizar su propia concepción del mundo.

ÉPALE 407