El viaje sonoro de Ars Juglaris:

Es un cuarteto dedicado a la música popular medieval, renacentista y barroca. Su propuesta se basa en interpretar canciones al estilo de los juglares

Por Mercedes Sanz • @JazzMercedes / Fotografías Archivo

Entran al escenario dos personajes vestidos de negro. Uno, de barba y con una pañoleta amarrada en la cabeza, dice: “¡Buenas tardes querido público!”. Seguidamente saca un papel y lee unas instrucciones. Su compañero, con un sombrero llamativo como medieval, lo interrumpe: “No había que leer eso”. “¿Ah no? responde aquel sorprendido. Con flauta y percusión, el dúo empieza a tocar una música instrumental.

Entran dos músicos más: una violinista con un sombrero en forma de cono, tipo de hechicera y el guitarrista con una gorra azul. Con ellos el grupo se completa. Es Ars Juglaris (Arte del Juglar en latín), una propuesta musical integrada por cuatro jóvenes formados en academias de música y en la Orquesta Barroca Simón Bolívar del Sistema.

“Bueno, empecé a estudiar violín en el Sistema, núcleo de Anzoátegui, soy de allá, y comencé desde los once años. Formo parte de la Orquesta de Música Barroca, y uno se enamora del período barroco hacia atrás. Entonces, creció mi interés por esta música, y Carlos me invitó a ser parte de este proyecto”, comenta Bárbara Stabilito, la violinista y también cantante. “Del grupo me gusta la forma cómo divulgamos, lo hacemos interactivo, es divertido, la gente no se aburre y se informa qué es lo que estamos haciendo. No es el formato normal al que estamos acostumbrados, que vamos a un concierto, nos sentamos, a veces nos dan un papel con el repertorio y ya. Con Ars Juglaris intentamos romper esa cuarta pared que hay en el escenario, al interactuar con el público, ellos a veces hacen preguntas, contamos historias reales de personajes, de dónde viene la música, de qué período, alguna anécdota de una pieza y es una experiencia distinta”, agrega Stabilito.

Desde el año 2021 Ars Juglaris viene haciendo presentaciones en distintos espacios. La idea fue de su fundador, el guitarrista Carlos Miguel Omaña, quien desde niño le ha llamado la atención el mundo medieval. Durante su estudio en la mencionada orquesta barroca es cuando conoce a Stabilito y a Jaime de Armas (flautista), y con Luis Armando Rangel (percusionista) ya tenía una amistad. “Todos mostramos inclinación por lo que es la música antigua, de 1750 hacia atrás. Nuestra idea es divulgar la música popular de esa época. De repente dicen Barroco y la gente piensa en Bach o en Vivaldi. En el caso de nosotros no hacemos esta música, sino la del mercado, de las fiestas, la que se hacía en una plaza medieval, en un castillo. ¿Cómo lo hacemos? Imitando en lo posible la figura del juglar, que era un malabarista, un músico, un mago, contador de chistes, que viajaba por los pueblos y se ganaba el dinero de esa manera. Nosotros somos cuatro juglares que en las presentaciones echamos un cuento. Es una forma divertida de presentar la música”, así resume Omaña lo que es Ars Juglaris.

“¡Ajá, tenemos una trivia para ustedes! El que adivine el nombre de este instrumento no se va a ganar nada”, dice el juglar con pañoleta en la cabeza (De Armas), mientras enseña un instrumento pequeño y alargado. El público se ríe pero no le responde. “Es una sawawa. Es una flauta guajira”, responde el otro músico (Rangel).

Y así en cada presentación hay intermedios donde el grupo cuenta alguna narración o anécdota relacionada con las canciones, compositores, lugares, épocas, y demás, acompañadas con varias dinámicas lúdicas. El público también participa en toda la performance del cuarteto. Con instrumentos tradicionales como oud (un tipo de laud), tambor de mar, guitarra barroca y otros, Ars Juglaris lleva al espectador a un recorrido musical por la antigüedad.

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