Elías Jaua: Lo que Chávez sembró está germinando

El sociólogo y dirigente político llama al ánimo y la esperanza. Cree que la revolución bolivariana ahora es que va a florecer

Por Marlon Zambrano@marlonzambrano / Fotografía Archivo

Jaua no necesita presentación. Fue ministro de casi todo con Chávez, y jugó posiciones claves de gobierno en los primeros años de Nicolás Maduro hasta que salió abruptamente en el 2018.

Si bien se separó del gabinete ejecutivo y de los cargos de dirección del partido de gobierno (PSUV), se mantiene como militante activo, recorriendo el país, escribiendo, reafirmando algunas posiciones críticas que le han valido la ojeriza de algunos de sus correligionarios.

Sociólogo, profesor universitario, afirma que apenas está por verse la siembra del comandante Chávez en medio de las peores condiciones económicas, sanitarias y sociales que ha conocido el país y el mundo.

Ni desesperanzado ni derrotista, Elías Jaua sale al paso a quienes consideran que todo lo que hizo Chávez se perdió. “La situación actual es tan dura, tan pesada, que pudiéramos caer en el desaliento y pensar que las fuerzas de la dinámica capitalista han terminado por triunfar, que nuevamente las concepciones partidistas, sectarias y excluyentes que secuestran los poderes creadores del pueblo se impusieron”.

Dice que lo que se sembró en conciencia, infraestructura productiva, científica y tecnológica, las generaciones de venezolanos que se formaron, la organización popular, sus orientaciones concretas, “no fue semilla tirada en el mar o en suelo inerte, esa semilla está ahí, germinando, y va a florecer en el país que vamos a construir de aquí al año 2030. Esta década, que apenas comienza, será la del florecimiento de lo que construimos junto a Hugo Chávez”.

Los trabajadores merecen más

En el marco de la reciente conmemoración del Día Internacional de los Trabajadores (el pasado primero de mayo), se quejó ante la pretensión de algunos dirigentes políticos de negar el debate en torno a las reivindicaciones laborales de los trabajadores, principalmente sueldos y salarios. Agregó, como aval histórico de la revolución bolivariana, el haber alcanzado los mejores sueldos del continente, llegando a sumar un promedio de hasta casi mil dólares por familia en la primera década de este siglo.

“Como bien lo señalaba el presidente Nicolás Maduro el primero de mayo, hay que innovar, inventar, dejarse del dogmatismo que nos han impuesto los sesudos teóricos de la economía. Un maestro, un médico, no pueden esperar a que se incremente la producción para recibir un salario que garantice la salud y la educación pública y gratuita. En cualquier parte del mundo en este momento se están generando recursos que no están sustentados en la producción. Estados Unidos está dando subsidios por encima de los dos billones de dólares para sostener las tasas de desocupación que ha generado la pandemia. De manera que a mí me pareció muy importante el discurso del presidente, porque reafirma la importancia del salario y ratifica su compromiso de buscar las fórmulas necesarias para restituir el poder adquisitivo de los trabajadores y trabajadoras. Esto deja muy mal parado a los que han intentado convencerlo de que tenemos que vivir con un salario de un dólar”.

La reunificación del país

Es un convencido de la reunificación de país (“que va mucho más allá de los chavistas”) para desmontar el bloqueo instalado contra Venezuela, llamado que recientemente reformuló el Papa Francisco durante los actos de beatificación de José Gregorio Hernández. Esta compleja y siempre lejana ambición pasa, según Jaua, por aceptar las reglas del juego democrático y constitucional. “Las venideras elecciones a gobernadores, alcaldes, concejales, diputados de concejos legislativos, son muy importantes en función de enviar un mensaje claro de estabilidad política e institucional del país”.

Lo importante de las consideraciones del líder de la iglesia católica, continúa, es el énfasis en que sin presión externa, se le debe permitir solo a los venezolanos encontrar la solución a sus conflictos. “Así lo tienen que rescatar todas las dirigencias políticas: la única manera de administrar democráticamente este conflicto, pensando en los intereses de la familia, tiene que ver con la necesidad de estabilidad. Cada dirigente debe pensar en el sufrimiento del hombre y la mujer venezolanos”.

—Has estado hablando de la necesidad de la democratización a lo interno de la revolución y la despartidización del pueblo venezolano:

—Yo veo con preocupación una tendencia peligrosa, que dentro del chavismo y sus estructuras se asumió una cosa: hay que pedir permiso para todo. El año pasado yo tomé la iniciativa de sembrar por el día del árbol. Después me enteré que el funcionario encargado (él no me lo dijo) pidió permiso para darme su apoyo. ¿Qué es eso? Ese no es el espíritu de la revolución bolivariana que es una explosión de libertad del pueblo, de sus capacidades creadoras, de demandas, de críticas, autocríticas, organización. Chávez abrió todas las compuertas. Lo único que pedía Chávez era que todo fuera dentro de la revolución. Por otro lado, yo no pienso que el pueblo esté despolitizado. Lo que hay es una desafiliación de la política. Cuando los pueblos sienten que la política no les está haciendo bien, no les está siendo útil para vivir con dignidad y que se convirtió en un conflicto entre dos o tres grupos por el poder, el pueblo se retira de la política. Eso no es bueno. Lo estamos viviendo y los resultados están ahí: en las últimas elecciones solo participó el 30% de la población y nosotros como partido logramos el 20% del electorado. Ese es un tema para preocuparnos y ocuparnos.

Señala Elías que el bloqueo y las sanciones tienen el peso fundamental de la crisis que vivimos, además de la pandemia del coronavirus, por razones obvias, pero también suma los errores que se han cometido y que se deben solventar ofreciendo condiciones mínimas de vida para que la gente sienta que su voto sirve para algo.

Nacido en Caucagua en 1969, es activista de la revolución bolivariana desde el MBR hasta la creación del Movimiento Quinta República y luego el PSUV, miembro de la Asamblea Nacional Constituyente en 1999, ministro de la Secretaria de la Presidencia de Chávez, ministro de Economía Popular, Vicepresidente de la República, ministro de Agricultura y Tierras, ministro de Relaciones Exteriores, ministro de las Comunas y Movimientos Sociales y ministro de Educación en el período de Maduro.

—¿Aspiras a algún cargo?

—A mí Chávez me convenció en el año 1997 de que el camino era democrático, pacífico y electoral, y a estas alturas sigo creyendo que es el camino correcto. Como militante del partido y si es útil para la gente, si sectores importantes del pueblo consideran que uno puede servir para ocupar una posición pública, mi deber es responder ante un colectivo que cree en uno. Siempre, el responder tendrá que ver con los procedimientos y las reglas que el partido determine en esta materia.

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