Examen aprobado

Por Gerardo Blanco • @GerardoBlanco65 / Ilustración Justo Blanco

El torneo Maurice Revello, conocido antiguamente como Esperanzas de Toulon, es una de las competencias invitacionales de mayor prestigio y tradición en Francia. Este festival de fútbol, que comenzó en 1967 como un torneo de clubes y derivó con el tiempo en un espacio para que las selecciones nacionales exhiban sus talentos emergentes como lo hizo Venezuela en 2022.

Llegar a la final en su primera incursión en este torneo resultó un avance destacado, porque se dejó en el camino a México y Colombia que ya han sido campeonas de esta competencia en el pasado. El partido decisivo que coronó una vez más a Francia en el Maurice Revello, al imponerse 2-1, mostró las luces y sombras de la Vinotinto Sub-23. En el primer tiempo la selección impidió a Francia que se moviera a sus anchas por la cancha, como lo hizo en las goleadas ante Argentina (6-0) y México (4-1) en la que en 30 minutos los galos ya habían resuelto el enigma defensivo.

El trabajo táctico de la selección fue impecable. Emerson Ruiz y Andrés Romero se multiplicaron para evitar que los habilidosos jugadores de Francia, Aouchiche y Akliouche marcaran el ritmo del partido, impidiendo que dieran circulación al balón y consiguieran asociarse con Mara, el máximo artillero del torneo. Salvo el tiro en el travesaño de Aouchiche, Francia apenas inquietó el arco de Samuel Rodríguez en esos primeros 45 minutos, en los que Telasco Segovia reconfirmó lo que es un hecho consumado: es la mayor promesa del fútbol nacional en la mitad del campo.

Con 19 años conoce los secretos de la posición de mediocentro. Es un tiempista que lleva el ritmo del juego atado a sus botines. Toca en corto para ralentizar o mete el pase profundo en busca de avanzar las líneas y dejar a los delanteros de cara al gol. Telasco es una suerte de Sergio Busquets tropical, que no necesita una velocidad de crucero para moverse en el terreno, porque anticipa las acciones y se ubica antes de que todo ocurra, con su mente de prestidigitador del balón.

Telasco fue una vez más la llave del juego de Venezuela en el choque contra Francia. Acompañó el ataque de Jeriel De Santis y aprovechó un balón suelto en el área para meter un bombazo de derecha que lo terminó de encumbrar como el mejor jugador del torneo. En la segunda mitad, Francia cambió el ritmo del juego y en dos acciones de genuina superioridad técnica; la primera de Akliouche, driblando a media defensa Vinotinto para definir con maestría, y, después, con un zurdazo superlativo de Mbuku, se llevó el título.

Al margen de la derrota, Venezuela se fue del torneo mostrando un equipo sólido que puede seguir creciendo. La Vinotinto Sub-23 aprobó con buenas notas este primer test para el examen más exigente de buscar en 2024 la clasificación a los Juegos Olímpicos de París.

ÉPALE 465