Expreso imparable en el tabloncillo

Por Gerardo Blanco • @gerardoblanco65 / Ilustración Justo Blanco

Once títulos ganados a lo largo de sus treinta y nueve años de historia es un reflejo de la solidez de esa apuesta deportiva promovida por el “Indiscutible” Nelson Jiménez, la voz más legendaria del baloncesto nacional, que se convirtió en Trotamundos de Carabobo. Con casi cuatro décadas de existencia, el “Expreso Azul” ha sumado títulos en todos los campeonatos reconocidos por la Federación Venezolana de Baloncesto (FVB).

Desde la Liga Especial, pasando por la Liga Profesional de Baloncesto (LPB) hasta la nueva Superliga. La sabia unificación de estadísticas de todos los torneos organizados desde 1974 a esta parte, aprobada por la FVB, convierte a Trotamundos en uno de los dos clubes más ganadores en el deporte de los gigantes, igualado a once trofeos con Marinos de Anzoátegui. A esas conquistas nacionales hay que agregarle los tres títulos alcanzados en el Sudamericano de Clubes en 1988, 1989 y 2000 para romper con la hegemonía de los quintetos brasileños y argentinos en la competencia regional.

La fusión este año de la Superliga con los restos legales de la LPB sirvió para reunificar fuerzas e integrar las franquicias tradicionales de nuestro baloncesto como Cocodrilos, Trotamundos, Toros de Aragua, Guaiqueríes de Margarita, Marinos de Anzoátegui y Gaiteros del Zulia con las nuevas divisas surgidas en la expansión, con Spartans de Distrito Capital, Supersónicos de Miranda, Broncos de Caracas y Gladiadores de Anzoátegui a la cabeza.

La participación de las principales estrellas del baloncesto nacional, muchos de los cuales hacen vida en el extranjero, devolvió jerarquía y majestad al campeonato. Ver en los tabloncillos a Darwin Cubillán, Gregory Vargas, Jhornan Zamora, Luis Bethelmy, Garly Sojo, Heissler Guillent, Rafael Pérez, Michael Carrera fue uno de los aciertos indiscutibles del campeonato recién finalizado.

El resultado de la expansión y revitalización de la Superliga se vio reflejado en los diversos escenarios. Los aficionados plenaron los gimnasios para dar aliento a sus equipos, y después de veintinueve años el país volvió a presenciar una final entre dos grandes del baloncesto, en la que Trotamundos hizo valer la notable capacidad individual de su plantilla con Zamora, implacable desde la línea de tres, para erigirse como el jugador más valioso (MVP) de la final, merced a sus 14,2 puntos, 6,4 rebotes y 3,2 robos, en la serie que concluyó en el Naciones Unidas 4-1 a favor del Expreso Azul.

Notable también el trabajo de Néstor García. Con su enorme humildad y su sabiduría para armonizar los egos y otorgarle a cada integrante del equipo un rol determinado en el cinco inicial o viniendo de la banca para mantener la intensidad, “Mama Osa” logró el sexto título de su exitosa trayectoria en los tabloncillos para igualar la marca de otra leyenda como Pedro “Camaguey” Espinoza.

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