Hablemos de viejas glorias: Lloyd Murad

Por Clodovaldo Hernández@clodoher  Ilustración Yulia  Pino@arte_moon88

Sigo contándote de los Superdotados de los sesenta. Son tantos que voy a hacer un alto dentro de poco, pero con la promesa de retomarlo más adelante. Hoy te traje la historia de Lloyd Murad, un trinitobaguense que se hizo venezolano y se incorporó a aquellos equipos de ensueño. Murad formó parte del relevo 4×100 que alcanzó dos finales olímpicas consecutivas: Roma 1960 y Tokio 1964.

Mis documentos de consulta indican que en 1959, Murad logró las medallas de bronce de 100 y 200 metros de los Juegos Centroamericanos y del Caribe, en Caracas con 10 segundos 92 centésimas y 22 segundos 40 centésimas. Como parte de la posta 4×100, logró la medalla de plata en los Juegos Panamericanos de Chicago, marcando 41 segundos 1 centésima.

En las evaluaciones para los Juegos Olímpicos de Roma (1960), alcanzó la mejor marca de su vida sobre 100 metros: 10 segundos 3 centésimas, el 12 de junio en Caracas, en una cerrada competencia con Rafael Romero (de quien ya te hablé), quien se impuso con la misma marca.

En el Campeonato Iberoamericano de Santiago de Chile, en 1960, Murad logró la medalla de bronce de los 200 metros llanos con 21 segundos 5 centésimas, en la carrera que ganó Rafael Romero con 20 segundos y 8 centésimas.

En 1962 una formación venezolana con sus figuras habituales (Arquímedes Herrera, Murad, Rafael Romero y Horacio Esteves) retuvo el cetro Centroamericano y del Caribe en Kingston, bajando en tres décimas (a 40 segundos clavados) la marca sudamericana de entonces.

En octubre del mismo año, Murad fue coprotagonista del rotundo éxito del atletismo venezolano, cuando obtuvo la victoria por equipos en el Campeonato Iberoamericano de Madrid, que comentamos a propósito de los perfiles de sus compañeros Arístides Pineda, “Jimmy” Maldonado y Hortensio Fucil.

Aparte de todas estas contribuciones a la gran primera gran época del atletismo venezolano (la segunda, ya lo sabes, la estamos viviendo ahora), Murad hizo campaña en Estados Unidos, en el equipo de San Jose State University, una verdadera leyenda de este deporte a escala mundial.

ÉPALE 427