La ciudad como gimnasio

Todos los días sale a la calle un grupo de atletas urbanos dispuestos a apropiarse de sus espacios para cuidar sus cuerpos y darle vida a la ciudad

                              Por María Eugenia Acero Colomine@mariacolomine                                  Fotografía Maxwell Briceño@maxwell_studioccs

A mover el esqueleto

A pesar de haber propuesto esta pauta al equipo de Épale CCS, confieso que ha sido la más difícil de realizar de todas. ¿La razón? Porque soy más floja que la quijada de arriba, y nunca me muevo para hacer ejercicio. Aun así, decidí honrar precisamente el espíritu que tanto me cautivó de los atletas urbanos, y me
puse mi ropa deportiva para capturarlo en la calle.

A pesar de que este fin de semana nos encontrábamos en semana radical, la mañana de este domingo desbordaba de vida y alegría por tantas personas dispuestas a quemar calorías de diferentes maneras: grupos de trotadores se desplazaban por la avenida principal de Colinas de Bello Monte. Ciclistas proliferaban por El Recreo, Chacaíto y Altamira y señoras caminaban con ímpetu (y a veces con sus perritos de acompañantes). Todas las personas que presencié activas por las calles irradiaban salud, vitalidad y mucha motivación.

Nada mejor para levantar el ánimo y emprender una nueva semana.

_

Me llegué hasta los predios del Waraira Repano, y conversé con Fausto Thielen. Fausto acostumbra a subir al Ávila a caminar y compartir con la gente. También suele admirar a los deportistas de downhill en la Cota Mil: la autopista los domingos se convierte en una gran pista deportiva donde la gente trota, camina, monta bicicleta y hasta hace acrobacias en patineta. Thielen me compartió su testimonio: “En semana radical no dejan subir, a veces, al cerro, pero la gente permanece en los alrededores. Yo jugué voleibol en Sabas Nieves. Voy a caminar todos los domingos al Ávila y los veo bajando a toda velocidad. Jóvenes y no tan jóvenes, es una disciplina bien cool. Tuve la oportunidad de lanzarme una vez en downhill y recordar mis viejos tiempos. Full adrenalina y sensación de libertad. Fue como cuando tenía diez y me lanzaba con los panas”.

“Caminar en el Waraira Repano es para mí indescriptible. Una buena ruta, un baño en el río y unas frutas para recargar energías. Un baño de sol y aire libre. Nada mejor para levantar el ánimo y emprender una nueva semana”.

Los gimnasios urbanos le dan vida a la ciudad

Cultura urbana

Se pudiera decir que la ciudad cobra vida cuando la gente sale a hacer ejercicio. El inocente acto de acondicionarse físicamente no solo obra maravillas en los cuerpos y en la salud de las personas. La ciudad gana color y alegría cada vez que se ve a una persona trotando, montando bicicleta en la vía o haciendo artes marciales en una plaza. Brevemente, las calles se vuelven espacios transitables, dignos de confianza y lugares donde provoca estar.

Sobre la cultura de una calle más humana se pronunció durante varios años la gente de Ser Urbano. Eran unos jóvenes que decidieron darle un toque de vida a los espacios exteriores. Así, hacían picnics en las plazas todos los martes e incluso se animaban a hacer actividades como carreras de sacos, guerras de almohadas, recitales de poesía y rituales del día de los muertos. Gracias a esta iniciativa, los muchachos fueron más allá, y crearon una figura que aún existe en la vía: las masas críticas. Las masas críticas son rodadas en bicicleta, patineta e incluso caminatas todos los meses para hacer de la calle un espacio habitable, ameno y humano. Las masas críticas inspiraron al desarrollo de grupos ciclistas de diversas personalidades que luego se organizaron para presionar al gobierno revolucionario y a la alcaldía de Caracas por allá por 2010 para la creación de la ciclovía que se encuentra en la avenida principal de Colinas de Bello Monte y en la vía hacia Plaza Venezuela.

Este ejemplo nos sirve de referencia para reflexionar que la calle es más segura con gente alrededor. Más aún, con gente que haga cultura y deporte.

Andrea Serna da danza del vientre en el Calvario y el Eje del Buen Vivir

A tomar las plazas y los parques

Las plazas públicas y los parques han venido ocupándose paulatinamente de diversas actividades lúdicas y deportivas que les está brindando salud a su comunidad.

Es común ver grupos de personas de diferentes edades tomando clases de tae bo, bailoterapia, taichí y yoga entre otras disciplinas. Niedlinger Briceño nos recuerda que en Los Caobos se suele practicar telas, así como otras actividades diversas como artes marciales, aparte de que hay un gimnasio de pesas al aire libre. Antonio Loreto habla de la práctica del parcours en el parque Generalísimo Francisco de Miranda y en cualquier plaza pública. En el parque del Este hay espacio suficiente para actividades públicas. Así, en la Concha Acústica hay bailoterapia y tae bo todos los fines de semana, mientras en el resto de los espacios hay cabida para taichí, yoga, kung fu, karate, aikido, prácticas para corredores, voleibol y fútbol. En el parque del Oeste Alí Primera, imparten bailoterapia en las mañana y los corredores de Catia se encuentran para cubrir sus rutas. En la Concha Acústica de Colinas de Bello Monte dan artes marciales. Espacios así nos salvaron la vida en los tiempos de la pandemia, por cumplir una labor de formación.

Conversamos así con Andrea Serna y Rita Nadieshda Bonilla, quienes dirigen actividades deportivas en diversos espacios públicos.

Espacios así nos salvaron la vida en los tiempos de la pandemia, por cumplir una labor de formación.

_

Andrea Serna imparte danza y yoga en el eje del Buen Vivir, el Calvario y el parque Ángel Villarroel en el 23 de Enero, y nos comparte: “Tengo aproximadamente tres años dando clases en lugares públicos. Empecé con la danza terapéutica del vientre en varias plazas. He dado clases en el Eje del Buen Vivir hasta que llegó la pandemia. Modificamos los horarios. En semana flexible en el Buen Vivir y en semana radical en el Calvario. Aparte, doy clases de yoga. En julio del año pasado hice un grupo de yoga en el parque Ángel Villarroel, bloque 6, en el 23 de Enero. En plena pandemia estuvo bastante nutrido de gente de la zona. En el oeste no es común la práctica del yoga, pero he perseverado en hacer que se visibilice la necesidad de una práctica física para aportar el conocimiento para mantener nuestro cuerpo”. Puedes contactar a Andrea para clases por el 04263224537.

Rita Nadieshda Bonilla es una instructora de yoga con 17 años de experiencia que está poniendo sus conocimientos a disposición del público en Fuerte Tiuna. Si te encuentras cerca y deseas tomar clases, acércate los miércoles y viernes a las 3 pm en SEDEFANB.

Rita Nadieshda Bonilla imparte yoga en Fuerte Tiuna

Freddy González entrena en la piscina La Yerbera

Y piscinas también

Freddy González ha llevado su afición por el deporte un poco más allá. Freddy no solo sube al cerro en semana flexible y practica con clubes de atletismo, sino que además combina su rutina con su práctica de natación en la piscina de la Yerbera de San Agustín, un espacio recién abierto al público. Freddy nos habla de su experiencia: “Mi experiencia en la piscina La Yerbera ha sido excelente. La piscina está en buenas condiciones, los baños están bien, el personal que opera en la piscina es muy amable y diligente. Me he sentido muy bien en la piscina. Tenía año y medio que no entrenaba. Coincidimos con el antiguo entrenador y estamos confluyendo varios usuarios de las piscinas que habíamos parado por la pandemia. Recomiendo la piscina la Yerbera. Es excelente. Yo nunca pensé que en el barrio de San Agustín pudiera existir una piscina de esa calidad. Tiene medidas olímpicas y además es fosa. Se puede practicar clavado”.

La buena vida es urbana

El deporte mejora la vida social y cultural porque acerca a personas y comunidades. Los deportes pueden ayudar a superar las diferencias y fomentar el diálogo, y así ayuda a romper los prejuicios y las diferencias culturales.

Cada vez que la gente sale a hacer ejercicio no solo se está haciendo el favor de proporcionarse salud y bienestar. La ciudad se beneficia enormemente con las actividades físicas que desarrolla el pueblo. Cuando el pueblo se ejercita, le da seguridad y cultura a la ciudad. Es importante que nuestras instituciones faciliten cada vez más espacios públicos para el sano disfrute de actividades físicas que nos alejen del sedentarismo, la depresión e incluso losvicios.

Las plazas son espacios para el buen vivir

ÉPALE 345

 

 

Previous article

El pelo malo no existe

Next article

Caracas poética