La ciudad imaginada

Por  Aracelis García Reyes • @aragar1 / Fotografía Michael Mata • @realmonto

Hace unos meses coincidimos en una conversa un poco perfumada de melancolía, el poeta Óscar Rodríguez, la cantora Alejandrina Reyes, su hija Endrina y quien escribe.

La cháchara, mediada por un café y unos golfeados con queso, giró en torno a las despedidas y la imaginación. Ese día fue un presentido adiós, pues el día siguiente ya el poeta no estaba entre nosotras y nosotros. Fue una tarde para imaginar a aquellas personas y acciones que están en la esfera de las cosas impedidas de soñar y en un lugar que aún no ha sido trastocado por el lenguaje. Entre risas de adioses fue apareciendo la Caracas imaginada.

1. Una ciudad sin semáforos, porque todos tendrán en su corazón un tiempo para parar y un tiempo para avanzar. No habrá choques, ni atropellados, ni mentadas de madre, porque el carro no será más importante que la gente.

2. El valor de uso se impondrá sobre el valor de cambio, y el dólar no existirá ni en los juegos de monopolio. Caracas será la ciudad del trueque y los mercados serán libres y no el libre mercado.

3. Las plazas tendrán el derecho de tener su poeta, su artesano, su pintor, sus palomas, su árbol, su tarde, y sus niños y niñas compartirán las bancas, globos y cotufas, sin disputarse las risas, ni el amor de los abuelos que vigilan desde lejos sus sueños.

4. Los parques podrán reclamar su porción de novios. No faltarán los niños y niñas que caigan de las ramas descuidadas y que con sus llantos llenen de ternura a la hierba haciéndola florecer. La fiesta de los escarabajos, las chicharras y las libélulas, serán alumbradas por luciérnagas curiosas que se asoman a ver cómo los novios se meten mano, aprovechando que cae la tarde.

5. Se podrá ir a pie por toda la ciudad, a toda hora y hasta en las noches más oscuras, el miedo yacerá como cosa de cuentos. El transporte será una atracción desde donde ver las calles más de prisa.

6.En cada comuna habrá una sala de cine, un teatro, una biblioteca, una escuela nueva, un jardín botánico, una esquina con su bar, una plaza, una feria del libro y una tarde de lluvia.

7. No existirán bancos, ni banqueros, ni empresas, ni patrones. Bajo ningún concepto se podrá matar y será prohibido morirse.

8. Las abuelas serán tratadas como sabias, las mujeres como diosas y las niñas y niños como consejeros.

9. La montaña nos mirará con sus bondadosos ojos verdes y emanarán de ella aguas dulces y cristalinas buscando resquicios para hacer pozos.

ÉPALE CCS N°477