La democracia en campaña

En la “dictadura” más inusual del planeta se celebran las elecciones número 29. ¿Cómo ha sido la historia de nuestras campañas políticas, y qué opina el pueblo de estos comicios?

Por María Eugenia Acero Colomine@mariacolomine / Fotografías Archivo

Este año, el Gobierno Bolivariano vuelve a dar muestras de su “totalitarismo” al celebrar nuevamente comicios. En esta ocasión número 29 se están disputando las gobernaciones y alcaldías de nuestros 23 estados, y la oferta de candidatos y candidatas ha sido amplia, diversa y numerosa.

El aspecto más colorido, folklórico y pintoresco de la democracia son sus campañas

_

Eduardo F. Intentó “un gobierno nuevo”

De acuerdo con la Ley Orgánica de Procesos Electorales del Poder Electoral (LOPE) actual, se entiende por campaña electoral “las actividades de carácter público desarrolladas por los candidatos y candidatas, organizaciones con fines políticos y grupos de electores y electoras que tengan como propósito captar, estimular o persuadir al electorado para que vote a favor de un candidato o candidata dentro del lapso señalado por el Consejo Nacional Electoral” (artículo 71).

Entre los principios y normas que se deben honrar para desarrollar una campaña electoral, se debe aplicar el pleno respeto por el honor, la vida privada, la intimidad, la propia imagen, la confidencialidad y la reputación de las personas. También debe haber respeto por las diferentes ideas y la promoción de la tolerancia, la transparencia, la convivencia pacífica, el pluralismo político, la democracia y la vigencia de los derechos humanos, como se hace referencia en el artículo 72 de la LOPE.

Campañas célebres

Más allá de la importancia política e histórica de la participación ciudadana en el destino del país, el aspecto más colorido, folklórico y pintoresco de la democracia son sus campañas. Durante un lapso limitado de tiempo todos los partidos y sus candidatos salen a la calle y despliegan todo su poderío y creatividad con la ambición de seducir los vulnerables corazones electorales de los votantes y alzarse así
con el coroto.

En países como Estados Unidos, por ejemplo, las campañas electorales suelen ser mordaces y tirando a matar: tanto republicanos como demócratas apuntan a la yugular del contendor y son capaces de sacar todos los trapitos al sol con tal de dejar a su adversario tirado en la lona. Durante la campaña política de Trump contra Biden, el centimetraje de burlas contra Trump fue largo y extenso, sin ningún censor que detuviera a los medios. En Ecuador, Abdalá Bucaram se erigió en rockstar y se puso a armar coreografías con todo y bailarinas para cautivar a los electores. En Italia, la Cicciolina no dudó en exhibir de todas las maneras posibles sus voluptuosos atributos con tal de ganarse un puesto como diputada.

En Venezuela, el folklor no se ha hecho esperar, y contamos con numerosas anécdotas de los políticos encampañaos, que han sido capaces de cualquier cosa para arrancarnos el tan anhelado voto.

La guanábana

Durante la cuarta república, las romerías adecas y copeyanas fueron célebres en su esplendor y extravagancia.

C.A.P. ganó cantando “Ese hombre sí camina”

La campaña de Rómulo Betancourt se desarrolló con fuerte beligerancia para opacar la expansión de las guerrillas. Rómulo Betancourt fue enfático al prometer que “sembraría el partido hasta por debajo de las piedras”.

En 1978 Luis Herrera Campíns en representación del partido Copei se lanzó al ruedo con el lema “Luis Herrera arregla esto”. Este eslogan lo usaron mucho en la calle para colocar pintas en autos chocados, que luego la policía retiraría para no humillar la campaña.

Carlos Andrés Pérez contó con el apoyo de Chelique Sarabia para crear los himnos electorales de sus dos campañas presidenciales. La canción Ese hombre sí camina llevó al gocho a la presidencia, al punto de poder elegirse nuevamente en el año 1988.

Jaime Lusinchi fue otro adeco que coronó con una exitosa campaña en la que le pedía a Venezuela “Dile Sí a tu país”.

Una campaña que no dio frutos, pero que fue bastante célebre fue la de Eduardo Fernández, alias “El Tigre”, que ofrecía un “país nuevo, un gobierno nuevo, un mundo nuevo”.

Cuando el pueblo ya estaba cansado de la monotonía que venía ofreciendo la guanábana por tantos años, se unieron todos los partidos pequeños y formaron “el chiripero”, o el partido Convergencia, que llevó al poder a Rafael Caldera.

Adecos y copeyanos desplegaron por muchos años sus romerías blanca y verde

Chávez corazón del pueblo

Sin embargo, en casi sesenta años de democracia nadie ha podido superar el avasallador éxito de la Revolución Bolivariana para ganar elecciones. Desde que Chávez apareciera en el panorama mundial con su célebre “por ahora”, la maquinaria bolivariana no ha parado de ganar comicios nacionales y regionales. Una de las campañas más célebres del chavismo fue la última que celebró Chávez, con los ojitos del Comandante y con una canción que sigue vigente “Chávez, corazón del pueblo”.

En las actuales elecciones regionales, la bancada chavista lo está apostando todo bajo el lema “Venezuela tiene con qué” y un fuerte despliegue en todas las comunidades del país. Para las elecciones de la alcaldía de Caracas, la almiranta Carmen Meléndez está batallando por asumir el liderazgo de la ciudad capital.

“Chávez corazón del pueblo” ha sido una de las campañas más exitosas

Sobre estas elecciones

Consultamos a algunos electores sobre sus impresiones en torno a los comicios venideros. Independientemente de sus tendencias, todos coincidieron en la importancia de votar.

La poeta Arlette Valenotti nos comparte: “Con todo lo malo, las elecciones siempre son sumamente importantes. Quien no participa, no tiene derecho de opinar. Cuando Chávez, se evidenció que venía un cambio radical. El “Por ahora” de Chávez fue su sola campaña. Aún no he escuchado alguien que diga: “Este país necesita alguien que lo ame”. No me interesa un candidato que me diga que va a poner un kiosco para cambiar mis billetes de 20$ por billetes de Bs.1 (lo escuché en estos días)”.

El periodista José Manuel Cintrón reflexiona: “En estas elecciones, el nivel de polarización no es tan fuerte como en el pasado. La oposición está completamente dividida y el chavismo participa con grandes opciones de ganar. Veo que la abstención estará en 70%. Lo que sí veo es un nuevo espíritu. La nueva recuperación económica está llevando a la gente a optar por una alternativa de centro izquierda o de centro. Los extremos ya no sirven, y lo ha demostrado la historia”.

Estamos en la recta final de unas megaelecciones en las que se debate el futuro del país por los próximos cincuenta años

_

La joven Elizabeth Maal comenta: “Yo siento que deberíamos ir a votar, así sea nulo porque la votación es un derecho que no debemos perder. En cuanto al cambio, debemos hacerlo nosotros, llenarnos de poder y cambiar cosas en nosotros y nuestros círculos. Pensar global y actuar local”.

El abogado Juan Martorano agrega, “Estamos en la recta final de unas megaelecciones en las que se debate el futuro del país por los próximos cincuenta años. Dependiendo de la correlación de fuerzas que surja de estas megaelecciones, se abriría por parte de la oposición la posibilidad de activar a partir del 10 de enero de 2022 un referendo revocatorio y sumir al país en la inestabilidad política. Si, por el contrario, se consolida el chavismo como fuerza política y espiritual y continúa por la senda de la recuperación y la irreversibilidad y el camino de no retorno de la vía capitalista”.

Democracia viva

Mientras en otros países la democracia está puesta en duda por las numerosas irregularidades y atropellos que se cometen en sus sistemas, en Venezuela nos preparamos para elegir una vez más a nuestros gobernadores, alcaldes y concejales bajo un clima electoral festivo y de paz.

La amplia gama de ofertas políticas en abierta campaña son una muestra fehaciente de que la democracia venezolana es vibrante a pesar de las numerosas campañas de descrédito internacional.

La candidata del Psuv por la Alcaldía de Caracas es Carmen Meléndez

ÉPALE 438