La guerra se desató abril 1821

                                          Por Jesús Peña • CNH / Red De Historia Caracas                                             Ilustración Erasmo Sánchez / Fotografías Archivo

Los términos de la guerra en 1821 fueron llevados de forma diferente gracias al tratado de regularización firmado en Trujillo en noviembre de 1820, algunos cambios se han producido entre la firma del tratado y la situación que atraviesan ambos ejércitos, luego de romperse el Tratado por el alzamiento de Maracaibo el 28 de enero de 1821.

El 19 de marzo de 1821 en vista de que los enviados españoles llegados de Europa, Sartorio y Espelius, no trajeron las noticias esperadas en cuanto a la continuación del armisticio y el reconocimiento de la independencia de Colombia, Bolívar creyó que la hora de retomar las hostilidades había llegado y que el camino de la paz no era la tregua sino la victoria, el carácter pragmático en su forma de llevar la política y la guerra se pusieron en evidencia, por lo tanto desde la ciudad de Barinas el 25 de Abril se dirigió al ansioso ejército libertador con el siguiente discurso:

“Soldados: Todo nos promete una victoria final, porque vuestro valor no puede ya ser contrarrestado………Sufrirá una pena capital el que infringiere cualquiera de los artículos de la regularización de la guerra. Aun cuando nuestros enemigos los quebranten, nosotros deberemos cumplirlos, para que la gloria de Colombia no se mancille con sangre……. Las hostilidades van a abrirse dentro de tres días, porque no puedo ver con indiferencia vuestras dolorosas privaciones….”

De igual manera bajo el cobijo y la naturaleza del armisticio de Santa Ana y cumpliendo con lo establecido en el artículo 12 del tratado de regularización de la guerra, Bolívar informó al ejército español sobre la decisión de reapertura de las hostilidades, a pesar de que la visión que se tiene sobre el ejército realista y el gobierno español como causa de nuestros males y de la cruenta violencia a la que se ha sometido el territorio colombiano durante los últimos años, el tratado sobre regularización de la guerra es respetado por la parte patriota y en consonancia a ello también se hará por parte del bando español, es un compromiso que se asume y al que se le dará cabal cumplimiento. En proclama al ejército español el mismo día 25 de abril Bolívar declaró:

“Españoles: a pesar de todos los graves dolores que nos causa vuestro Gobierno, seremos los más observantes del tratado de regularización de la guerra. Una pena capital se aplicará al que lo infrinja, y vosotros seréis respetados aun en el exceso del furor de vuestra sed de sangre. Vosotros venís a degollarnos y nosotros os perdonamos: vosotros habéis convertido en horrorosa soledad a nuestra afligida patria, y nuestro más ardiente anhelo es volveros a la vuestra.”

Finalmente el 28 de abril se produce en conocimiento de ambos bandos la ruptura definitiva, comenzó la movilización de tropas por parte del bando republicano y se inició la campaña definitiva que desembocó el 24 de junio en la sabana de Carabobo, donde se jugaría el destino de la guerra y de Colombia.

Para seguir leyendo: O´LEARY, Florencio. Gran Colombia y España. Madrid 1919. Editorial América. (Original en la web).

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