La literatura y los niños en su día

                             Por José Javier Sánchez • malaslecturasccs@gmail.com                                       Fotografía Michael Mata@realmonto

El ser humano en su infancia comienza a construir su imaginario de la mano de sus padres, abuelos, hermanos que lo inician en el mundo a través de las nanas, ficciones, crónicas, poemas heredados mayormente de la oralidad.

La literatura infantil acompaña al niño en su proceso de crecimiento y desarrollo intelectual, lo colma de placer, de gozo, de estética y le permite comenzar a comprender que el mundo es mucho más amplio y fantástico que el punto del planeta en el que habita. A partir de cuentos, rimas, adivinanzas, canciones, el niño amplía su imaginación y creatividad.

Mi hija Gabriela –que hoy tiene 23 años–, nació rodeada de libros, historias y personajes fantásticos y quizá por ello hoy se encuentra al sur del planeta abriéndole espacios a grandes aventuras. Miranda mi hija menor, a sus nueve meses saborea las portadas de los libros que llegan a sus manos y no los comprende pero ya comienza a mostrarle su afecto.

Afortunadamente en el país contamos con editoriales y escritores que han desarrollado una labor vital para atender a los niños. Ediciones Ekaré fue pionera en el país, embajadora y promotora de nuestra literatura infantil, así como de la literatura infantil universal con libros como El sapo distraído de Javier Rondón y Marcela Cabrera, La noche de las estrellas de Douglas Gutiérrez y María Oliver y La calle es libre de Kurusa y Monika Doppert. Monte Ávila Editores en su colección primera dimensión cuenta con El libro de los animales de Aquiles Nazoa y Galileo y su reino, de Salvador Garmendia y la Fundación Editorial El perro y la rana en su colección Caminos del sur nos presentó a José Gregorio González Márquez con La tinta invisible y a Hanneke Wagenaar con Pandón Ekamanín, libros que con toda certeza estimulan el afecto, la curiosidad y el asombro en los más pequeños.

Pero debo resaltar dos antologías fundamentales con historias que serán un regalo para la infancia en este Día del Niño, Leer a la orilla del viento, compilada por Laura Antillano y publicada por El perro y la rana y Antología de literatura infantil venezolana, publicada por La estrella roja. Ambas representan un panorama bien amplio de la literatura infantil venezolana.

Lo verdaderamente significativo sería que tú en este Día del Niño o cualquier tarde o noche que estés con tu hijo, con tu sobrino o tus nietos, tomes un tiempo para leerle una pequeña historia, un poema o sencillamente compartir una historia de familia en voz alta, para que lo hagas protagonista de una experiencia significativa y literaria que se quedará con el niño toda la vida.

Un Amigo

Un amigo es el refugio de los miedos que sentimos noche y día,

alguien que te mira sonriendo cuando tú lo hieres.

Un amigo te levanta cuando caes y no espera saber que te has caído.

Es como si de pronto estás solo y alguien te llama para decirte que lo esperes.

Un amigo es el guante de tu corazón cuando hace frío, el bolsillo donde guardas las cosas que no muestras, el abrigo contra la lluvia del odio, un pararrayos aún cuando no haya tempestad, y una tempestad si en la calma te atormentan.

Un amigo es el espejo donde tú eres él; no apagues esa luz y no le falles en cualquier oscuridad.

Orlando Araujo

De: Antología de literatura infantil venezolana.

ÉPALE 422

Previous article

Todavía es niño

Next article

Maestricoas