Los corredores del WhatsApp

Por Clodovaldo Hernández@clodoher / Ilustración Yulia Pino@arte_moon88

Como en casi todos los demás ámbitos, WhatsApp se ha metido a fondo en el mundo de los corredores y trotadores. Tanto que el día que se cayó mundialmente la plataforma, algunos de ellos no pudieron salir a hacer sus ejercicios.

Tú te preguntarás por qué este instrumento de comunicación interpersonal se ha vuelto imprescindible para correr, como si estuviésemos hablando de los zapatos deportivos o de una ropa cómoda. Bueno, pues te diré que el típico corredor del WhatsApp sería capaz de correr descalzo o con zapatos de calle (incluso con tacones), pero ni de casualidad iría a correr sin WhatsApp.

No es que la gente se haya pegado del sartén por culpa del exceso de tecnología. Son signos de los tiempos. Hace algunos años, dos trotadores podían encontrarse en un lugar con solo convenirlo en una vulgar conversación cara a cara o por medio de un antiquísimo teléfono. Hoy, esa sincronicidad jungiana requiere de complicados intercambios de mensajes “en tiempo real”, que comienzan con un “voy saliendo, won (o mrico o wona o mrica)” y continúa con una larga ristra de detalles acerca de la ruta hacia el lugar de encuentro, emitidos en notas de voz y emojis.

Muchos son definitivamente incapaces de encontrarse si no se envían mutuamente la ubicación por GPS.

Por lo general, la feliz coincidencia final se da con los dos corredores empezando ya a trotar y aún manipulando sus teléfonos inteligentes, hasta que se mandan el mensaje feliz:
“¡Ya te vi, won!”.

Además de servir para cristalizar estas difíciles convergencias en el espacio tiempo, el WhatsApp es muy utilizado por los corredores y trotadores que forman parte de grupos de entrenamiento para la todavía más complicada tarea de poner de acuerdo a diez o veinte personas, pero sobre todo para pasarse fotos e intercambiar los relatos de sus hazañas deportivas. Y es que –ya lo sabemos– en las redes sociales y plataformas digitales todo el mundo es más feliz, más bello y mejor atleta que en la vida real. ¿Será por eso que tienen tanta gente enganchada?

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