Los corredores influencers

Por Clodovaldo Hernández@clodoher / Ilustración Jade Macedo@jadegeas

Sea en Twitter, Facebook, WhatsApp,  Tiktok, Tinder o YouTube, un corredor puede convertirse en un influencer, es decir, en una personalidad del ámbito 2.0 cuyas opiniones son seguidas por miles y hasta por millones de gentes.

Las redes sociales no son la temática específica de este espacio, pero he de advertirte que para elevarse a la jerarquía de autoridad bajo el formato de influencer no es necesario saber nada. En este caso concreto ni siquiera es necesario ser un trotador. Lo que hay que ser es audaz y sabrosón o sabrosona.

Todo depende, en verdad, del enfoque que el aspirante a influencer quiera darle a su incursión en este terreno. Muchos de los comentaristas son expertos en los asuntos técnicos del correr, como pueden ser los planes de entrenamiento, la prevención de lesiones o los ejercicios complementarios. Pero otros muchos no tienen ni la más pendenciera idea de nada de eso.

Me dirás, con razón, que soy como el cachicamo diciéndole a morrocoy conchúo. Es verdad, pues aunque escribir en esta revista no es lo mismo que ser influencer, en rigor, tengo cuatro años tratando el tema a pesar de ser solo un trotador majunche. Calcula tú.

Lo que quiero subrayar es que para ponerse a dar consejos “serios” sobre correr, se supone que es menester ser un destacado practicante del deporte o preferiblemente  entrenador o fisioterapeuta. Pero, ¿quién dijo que los influencers tienen que ser serios? Lo que hacen muchos de ellos es perfilar un nicho muy propio, mezclando el tema con algo más como correr y comer; correr y viajar; correr y vestir a la moda… En fin, una larga lista de opciones.

Todo depende también de la plataforma escogida. En todo caso, el candidato a influencer tendrá que disputarse la audiencia con cientos de personajes establecidos o en ascenso, utilizando los recursos propios de cada una: videos más largos y formales en YouTube y más cortos y humorísticos en TikTok, por ejemplo. Si te animas, me avisas.

ÉPALE 441

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