Luisa Nieto: El encanto de tripear con la moda

No a todo el mundo le molesta cambiar un caucho, o reutilizarlo. Esta artivista es experta en sacarle vida y brillo a un material altamente contaminante, hasta convertirlo en tendencia

Por Marlon Zambrano@marlonzambrano / Fotografía Archivo

En sus manos, el antipático percance de cambiar un caucho resulta entretenido y hasta lucrativo. No es, como para cualquier mortal, el indeseado accidente de carretera que implica ensuciarse las manos y hacer un esfuerzo sobrenatural por recuperar la tripa. En su caso, se trata de intervenir ese material casi imperecedero y altamente contaminante hasta convertirlo en un complemento de las tendencias del vestir.

Ella es Luisa Nieto, artista, creadora, emprendedora, artífice de ‘Tripeando’, una línea de moda que apuesta por el respeto al medio ambiente a través de la elaboración de accesorios ecosustentables.

Desde muy joven fue modelo y amante de la ropa y los accesorios, y del arte en general, hasta incursionar en la reconocida escuela Cristóbal Rojas, dónde cursó fotografía. Luego de trabajar por algunos años como sobrecargo en líneas aéreas y dedicarse al ramo de las ventas, puso el acento en su verdadera vocación, convencida de la facilidad con la que se le dan los trabajos manuales.

Imposibilitada de volver a desempeñarse en su antiguo oficio de sobrecargo, y luego de concebir a sus retoños, se inició en la bisutería. Tras algunos problemas económicos que la llevaron a descapitalizarse económicamente, llegó la luz a su vida con un regalo en el colegio de sus chamos: unas botellas plásticas que recibió y le dieron motivo para investigar y probar hacer joyería artesanal. “Me enamoré, y al fin me sentí identificada totalmente con lo que hacía. Saber, además, que podía contribuir con algo tan importante como es cuidar la vida de la tierra, promoviendo la reutilización y cambiando conciencias”.

—¿Ser bella a partir del desecho. No hay contradicción?

—Por supuesto que se puede ser bella, no tengo duda de ello. Cuando eres una mujer consciente, empática con una causa noble como lo es la protección de la Madre Tierra, surge una belleza que no solo alegra la vista sino el alma. Es saber que eres parte del cambio y de la solución.

—¿Qué línea de producción llevas ahora?

—En ‘Tripeando’ tenemos tres líneas de producción: Urban, dedicada a la mujer de hoy, consciente, trabajadora, práctica. Esa mujer que busca estar cómoda pero femenina; piezas que pueden ser usadas en cualquier momento del día complementando tu look. Orígenes Ancestrales, colección que busca resaltar nuestros orígenes a través de piezas llenas de identidad y evocan nuestras etnias indígenas y afro. Aquí las tripas de caucho se combinan con semillas, fibras, conchas, bambú y estampados que nos recuerdan quiénes somos y de dónde venimos. IL Diva, una colección inspirada en la mujer femenina, esa mujer seductora que es dueña de su sexualidad y es segura de sí misma. Actualmente estoy interviniendo ropa con tripas de caucho, para darle una nueva oportunidad a eso que ya perdió nuestro interés, transformándolo en algo novedoso y con personalidad.

—¿Desde cuándo y por qué?

—Tengo 11 años en este mundo de la artesanía. Casi seis trabajando con este material tan noble como es la tripa de caucho. Cuando supe que su tiempo de degradación va de 800 a 1000 años y el daño que éste puede generar en nuestro ambiente, me dí a la tarea de hacer conciencia ecológica y al mismo tiempo formular una propuesta artística y proponer la moda ecológica como parte de la contribución para cuidar de la Pachamama y defender la vida.

Como es lógico pensar, su marca propone la exclusividad de cada pieza, únicas, pues surgen de las manos creadoras que forcejean por doblegar a los elementos hasta convertirlos en un producto estético y utilitario, destinado para la cotidianidad. Diseños de joyería y carteras realizados en forma artesanal. Accesorios y complementos que van desde collares, hasta carteras y ropa. Pero lo de ella no es solo moda: también es militancia y actitud, y así lo pone en evidencia en su cuenta oficial vía Instagram: @tripeando1.

Antes de Tripeando, ya trabajaba con material reutilizable como cajas y papel de imprenta, plástico, botellas, etc., hasta que se topó con la maravillosa flexibilidad del caucho que además exhibe una superficie similar al cuero. Su reutilización – explica – se consigue a partir de la recolección de las tripas mediante el recorrido por caucheras, la selección del material realmente útil, la limpieza y recuperación del material, y finalmente el secado del material y un último lavado antes de su intervención.

—¿Te sientes artivista?

— Por supuesto, soy artivista porque mi trabajo es de conciencia, es, si se quiere, hasta político. Una de las líneas de nuestro país es proteger y defender la vida ante todo. Si nos vamos a la Constitución, vemos la preservación del medio ambiente como una de las misiones de nuestras leyes. Si nos vamos al Plan de la Patria, habla de la preservación de nuestro medio ambiente en su Quinto Objetivo. Mi trabajo tiene un contenido social-político y, por supuesto, todo está enmarcado en el diseño, la artesanía, mi contribución a todo este pensamiento que debería ser más que político, de todos y cada uno. Tenemos que ser conscientes del daño que el ser humano le hace a la vida. Es un pensamiento de amor a la tierra, amor a los otros. Si se ama al prójimo se ama uno mismo, a través de la reutilización, en mi caso, de las tripas de caucho, porque de esa manera preservamos la vida.

—¿Es posible mantenerse en el país viviendo de la producción artística?

—Sí es posible, yo soy muestra de ello. Llevo el pan a mi mesa, además de sentirme valorada y apreciada por lo que hago. Eso es también un alimento para el alma.

—¿Solo tripas y cauchos o asumiste otras vías de supervivencia?

—Tripeando sigue siendo con tripas de caucho reciclado y seguirá siendo así. Actualmente estoy interviniendo ropa con tripas. En mi marca siempre estará la idea de la innovación, el diseño y el reciclaje. Hay muchos proyectos que estoy desarrollando y que los invito a seguir de cerca porque habrá mucho para tripear.

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