Madres de Épale: Madre a tiempo repleto

Por: Xiomara López / Correctora

Revisando unas crónicas que escribí sobre las vivencias de mi familia en una casona de La Pastora, Caracas, donde vivimos en los años sesenta, leí el prólogo que dedicó mi mamá donde afirmaba que “…estos relatos me reivindican y me gratifican porque me he reprochado, en lo más íntimo de mi ser que no fui una madre dedicada a mi familia, ya que, por estar trabajando en lo que en el argot de los profesores se llama ‘a tiempo repleto’ no tuve el control del ama de casa…”, pero que la reconfortaba y tranquilizaba el saber que su tesoro-madre y su dedicada hermana suplieron su ausencia, y lograron que sus hijos reconozcamos que tuvimos una infancia feliz.

Quizás, el reproche de mi madre por no tener el control del ama de casa, por estar ausente mientras trabajaba, por no poder disfrutar de sus hijos debido a las agotadoras actividades diarias y extra diarias, lo experimentamos todos. Madres y padres de hoy, y de mañana. Lo primordial es que el tiempo que les dediquemos, aunque poco, sea de calidad, proyectar a los hijos confianza, si tienen errores enseñarles a aprender de ellos, que no desmayen cuando no logran conseguir lo que quieren, que desarrollen la pasión por lo que hacen, que sean siempre optimistas, estudiosos, valientes, que sientan que son libres sin dejar de observarlos, demostrarles, siempre, que todo esfuerzo tiene su recompensa, y, sobre todo, que sientan el incondicional e incalculable amor que sentimos por ellos. Eso lo aprendí de mi mamá Hilda, quien partió a otro plano ya hace casi un año. Bendición mamá.

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