Medalla de oro electoral en Odebo

Por Gerardo Blanco • @GerardoBlanco65 / Ilustración Justo Blanco

El primer triunfo de Venezuela en los Juegos Bolivarianos que se celebran en Valledupar, Colombia, no se produjo en la arena deportiva, sino en la dirigencial. Con apenas unas semanas de haber sido electa como primera mujer y atleta con trayectoria olímpica en la historia de nuestro país para ocupar la presidencia de la Junta Directiva del Comité Olímpico Venezolano, María Soto se anotó otra resonante victoria, pero esta vez en el ámbito internacional.

Soto fue electa primera vicepresidenta de la ODEBO (Organización Deportiva Bolivariana), una escogencia que tiene varias lecturas. La primera es que derrotó el mito de que se necesitaban muchos años en el COV para optar a un cargo internacional en el deporte. La segunda, y más importante aún, es que su elección rompió definitivamente el cerco que esta entidad deportiva había establecido sobre Venezuela en los años más recientes.

No hay que olvidar que por la intensa presión ejercida por algunos de los integrantes del extinto “Grupo de Lima”, como los presidentes Pedro Kucynski (Perú), Lenín Moreno (Ecuador), Iván Duque (Colombia) y la autoproclamada mandataria de facto Jeanine Áñez (Bolivia), todos derrotados por sus pueblos, los dirigentes de los comités olímpicos nacionales de esos respectivos países, decidieron quitar a Venezuela en 2019 la sede de los Juegos Bolivarianos de Valle del Tuy 2021 y se la otorgaron a Valledupar.

Ya sin la presión indebida de sus mandatarios nacionales, la Asamblea de la ODEBO reconoció el peso histórico de Venezuela a lo largo de todas las ediciones de los Juegos Bolivarianos, en la que hemos sido el país con más títulos (13) y medallas (1.800 doradas y 4.396 en total), dando a Soto el peso que el Comité Olímpico Venezolano debe seguir ejerciendo en la Junta Directiva de la ODEBO para el período 2022-26.

Como era de esperar, Soto no perdió tiempo para solicitar a la ODEBO que subsane el entuerto de haber despojado a Venezuela de los Juegos Bolivarianos de Valles del Tuy y conceda de nuevo la sede para que esta región mirandina acoja la cita de 2029; pues los próximos eventos serán organizados en Ayacucho 2024, una edición de carácter extraordinario para celebrar los 200 años de la batalla homónima, librada por el Gran Mariscal cumanés Antonio José de Sucre; y la de 2025 ya fue otorgada a la ciudad de Guayaquil.

Ahora queda de parte de la dirigencia deportiva venezolana acompañar la gestión de Soto, para seguir ocupando espacios internacionales y reposicionar a nuestro país como una sede confiable de todo tipo de competencias.

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