Minimanual de la crónica como la veía Earle

Por Nathali Gómez • @laespergesia

En este atípico minimanual todas las ideas fueron expresadas por Earle Herrera en su libro La magia de la crónica. Usted no tiene que ser periodista para envolver con su narración a quienes lo escuchan y leen. Las definiciones y ejemplos que se concentran en este texto son en sí una crónica del arte de contar.

  1. El cronista relata hechos y cuenta cosas pero debe deleitar al lector y no aburrirlo.
  2. La crónica es la primera forma de “historiar”.
  3. La crónica no es una simple narración cronológica ni es la versión informativa de un hecho.
  4. Debe tener: “ambientación, fuerza expresiva, cierta atmósfera que puede ser poética, evocativa o sugerente de algún estado de ánimo; tono humorístico o irónico y algo que le da el talento y el estilo de cada autor”.
  5. “Cada cronista dejará ver en su trabajo su sello personal y preferencia por unos recursos literarios en lugar de otros”.
  6. La eficacia de la crónica “depende del talento e imaginación de cada autor”.
  7. “En las buenas crónicas destaca el lenguaje metafórico, el uso de recursos estilísticos y literarios que enriquecen este género, invitan a su lectura”.
  8. “El buen cronista sabe ver y destacar lo que no está a la vista, o estándolo, pasa desapercibido para los demás”.
  9. La “atmósfera de suspenso o poesía, de nostalgia o humor que crea el cronista en torno a los hechos es lo que motiva al lector”.
  10. “La crónica es la forma más limpiamente literaria del periodismo”.

ÉPALE 443