Mujeres olímpicas

Por Gerardo Blanco • @GerardoBlanco65 / Ilustración Justo Blanco

La participación de las mujeres, en el movimiento olímpico, ha tenido que luchar desde siempre con la oposición de los hombres. En los antiguos Juegos Olímpicos de Atenas, estaba prohibido que las mujeres participaran en las competencias o incluso, que asistieran a los eventos deportivos. Una infracción que podía acarrear pena de muerte. Y cuando el barón Pierre de Coubertin revivió para el mundo estas competencias, también mantuvo la machista tradición griega de marginar a las mujeres. Pero gracias al movimiento feminista por el deporte, encabezada por la francesa Alice Melliant, fundadora de la Federación Internacional Deportiva Femenina, a partir de los Juegos Olímpicos de Amsterdam 1938, las mujeres comenzaron a competir de manera oficial. Y de las trescientas que se inscribieron en la cita neerlandesa, 10% del total de deportistas pasaron en Tokyo 2020 a 5.595 atletas para un 49% del total, lo que representó un récord.

Ese incremento no ha sido similar en lo que se refiere a la dirigencia olímpica. De acuerdo a la página web del COI, del total de 214 entidades reconocidas, solo diecinueve comités nacionales están dirigidos por mujeres, es decir un 8%.

En el caso del Comité Olímpico Venezolano, hubo que esperar 87 años, desde su fundación en 1935, para que una mujer fuera electa presidenta de la Junta Directiva de esta entidad, la gloria deportiva del softbol María Soto.

La abanderada de Venezuela en los Juegos Olímpicos de Beijing 2008 y actual presidenta de la Federación Venezolana de Softbol, no es solo la primera mujer, sino también, la primera atleta nacional en competir en una olimpiada que asume este cargo.

Esa reducida lista de presidentas femeninas la encabeza la estadounidense Sussane Lyons, electa en 2019, tras liderar la solicitud de investigación contra el médico Larry Nassar, condenado a prisión por abusar sexualmente de decenas de gimnastas del Team USA.  En América, las otras presidentas de CON son: Tricia Smith (Canadá), Sandra Osborne (Barbados), la exclavadista y diputada por el partido Ecológico María Alcalá (México), la exjugadora de baloncesto Damaris Young (Panamá), Sara Rosario Vélez (Puerto Rico), Diane Henderson (Trinidad y Tobago) y Lorette Powell (Islas Caimán). En Europa están: la dueña del récord mundial de salto alto Stefka Kostadinova (Bulgaria), Brigitte Henriques (Francia), Berit Kjøll (Noruega), Anneke Van Zanen-Nieberg (Países Bajos), Yael Arad (Israel) y Daina
Gudzineviciute (Lituania).

En Asia: Sengdeuane Lachanthaboun (Laos); en África: Aïcha Garad (Djibouti), Beatrice Allen (Gambia) y Filomena Fortes (Cabo Verde). Y en Oceanía, la única mujer presidenta es Makarita Loena (Fiji), docente y primera aborigen de su país en ocupar el cargo.

ÉPALE 463

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