Obsolescencia programada

Por María Eugenia Acero Colomine@andesenfrungen / Ilustración Erasmo Sánchez

Normalmente, la publicidad despliega anuncios coloridos y muy vistosos mostrando cómo el producto que promocionan tiene la virtud de ocultar el pecado capital de la vejez. Así, cremas especiales tapan arrugas en tanto que tintes de diferentes tonalidades y colores cubren las canas. Cuando se observan los anuncios clasificados, es común que los trabajos son destinados a personas de 18 a 35 años máximo. A partir de ahí ya es muy tarde que las personas se postulen para un empleo.

Es muy caro envejecer

La Organización Mundial de la Salud declaró en octubre de 2020 la década del envejecimiento saludable (2020–2030). Al  mismo tiempo, aprobó que se incluyera la vejez como una enfermedad ante la Clasificación Internacional de Enfermedades (CIE-II). Sin embargo, no fue recientemente que se empezó a considerar a los adultos mayores una molestia para la sociedad. En abril de 1912, el Fondo Monetario Internacional presentó un “Informe sobre la estabilidad financiera mundial”, en el que alertó de “las implicaciones financieras potencialmente muy grandes del riesgo de que la gente viva más de lo esperado”. En este informe se señalaba que la longevidad acarreaba costos financieros para los gobiernos a través de los planes de jubilación. Las implicaciones financieras de que la gente viva más de lo esperado son muy grandes.

Portadores de la memoria

Por otro lado, en las sociedades originarias, los viejos son más bien vistos como un tesoro. En Venezuela, el chamán Bolívar y su esposa eran reverenciados por ser taitas, curanderos, seres de medicina, no solo por su vida con las plantas, el arte y la salud, sino por el largo camino de vida que venían transitando. Normalmente en las etnias indígenas en todo el mundo, los ancianos y ancianas son seres de tanta sabiduría, que cumplen funciones de asesores de Estado y sanadores. Ancianos como María Sabina y Querubín Queta son un ejemplo de personas trascendidas en sí mismas y que con su ejemplo guiaron a muchas otras.

Vejez reivindicada

Mientras en el resto del mundo los viejos deben esperar a cumplir una edad mayor para poder empezar a disfrutar de su pensión, en Venezuela, poco a poco los adultos mayores empezaron a ser reivindicados hace más de veinte años. En la 4a República los viejitos eran célebres porque la policía les lanzaba agua, por culpa de Chiabe, las mujeres mayores de 55 años y los hombres mayores de 60 no solo reciben su pensión de vejez puntualmente, sino que además les otorgan bonos con el Carnet de la Patria, aguinaldos, y además crearon la Misión Chamba Adulto Mayor, para que puedan recomenzar sus vidas con dignidad.

Final feliz

Aún quedan resabios de la filosofía neoliberal en nuestra sociedad, a pesar de que nuestro gobierno les ha dado un segundo debut a nuestros adultos mayores. Queda formar a nuestros niños y jóvenes para que vean la vejez con honra y no asco, siguiendo el ejemplo de nuestros guardianes originarios.

ÉPALE 432

Previous article

El título

Next article

Mamantes