Potencia nuestra venezolana

En foco

                                           Por Mónica Mancera-Pérez • @mujer_tambor                                         Ilustración Jade Macedo • @pounamuart

La semana pasada, mientras reflexionamos sobre la importancia de las políticas culturales, se daba toda una agenda internacional presidencial para la diversificación de nuestra economía.

Una de las maravillas de nuestro país, es la diversa geografía, que nos hace invocar desde la escuela: las playas caribeñas, las montañas andinas, las extensas sabanas y la selva amazónica.

En esta diversidad, como parte de nuestro ADN, se invoca los poderes creadores del pueblo, entre quehaceres y oficios, que dan cuerpo a una vasta cultura, que dan olor, sabor, texturas, ritmos y melodías que, ineludiblemente, seamos una potencia turística.

El turismo ha sido una de las búsquedas por diversificar nuestra economía, que se le ha dado categoría de motor en la Agenda Económica Bolivariana. Tras años de medidas coercitivas unilaterales, de guerra híbrida tangibles en nuestros cuerpos, se abren rutas para presentar la potencialidad venezolana.

Tal como el presidente Chávez sembraba la multipolaridad en la primera década del presente siglo, hoy está germinando entre las culturas, miradas comunes de nuestras herencias de solidaridad.

Así, entre cooperaciones que recientemente entre el milenario Irán, la majestuosa Turquía, la siempre resistente Argelia y la insurgente Venezuela, se abre paso a una vía en el que turismo, está presente con toda la valía de patrimonios materiales e inmateriales, con la fuerza de su gente, la algarabía de vivir.

Entre los Diablos Danzantes, el ciclo festivo de la devoción y culto a San Juan Bautista y la parranda de San Pedro, se espera un mes de junio lleno de júbilo, tal como esta semana se ha vivenciado a San Antonio y su Tamunangue, para fomentar un turismo de bienestar, de salud, de comunidad, gastronómico e histórico-cultural, que se desplegará para compartir lo que somos a partir de la experimentación de nuestra espiritualidad, resistencia, resiliencia y la irreverencia de la creatividad, la espontaneidad, la potencialidad nuestra venezolana.

ÉPALE 465

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