Préstamo Circulante: Contar es…

                                             Por Esmeralda Torres@esmetorresoficial                                                  Fotografía Mairelys González@mairelyscg27

Escribe solo si no puedes evitarlo.

Rainer María Rilke

Es muy popular entre los escritores del género cuento el Decálogo del perfecto cuentista del maestro uruguayo Horacio Quiroga. Fue publicado  en el año 1927 y desde entonces es frecuente herramienta en los talleres de creación literaria.  El Decálogo de Quiroga es una suerte de manual que orienta el oficio de escribir cuentos, a mi criterio, el género literario más perfecto que existe. Son muchos los escritores que se han atrevido a elaborar su propio texto instruccional, aspirando la tan escurridiza originalidad: Julio Cortázar, Julio Ramón Ribeyro, Augusto Monterroso y más recientemente los escritores Margaret Atwood, Andrés Neuman y Zadie Smith. En la elaboración de un texto como este hay, además del afán de la originalidad, una búsqueda de un documento dotado de belleza como todo ejemplar literario aspira a alcanzar. Pienso que intentar superar a los auténticos maestros es una necedad que no debe abandonarse nunca, Quiroga lo dice en su precepto número 2, por ello, me atrevo con mi decálogo, proponiendo de antemano a los narradores la práctica común de este ejercicio.

Decálogo del oficio de cuentista, según Esmeralda Torres

1.- Prepárate, resignadamente, a estar en soledad durante mucho tiempo a lo largo de tu vida.

2.- Un cuento debe ingeniárselas para ocultar el cuento verdadero que subyace.

3.- Lee, y relee, lo más que puedas, a diario. Textos, imágenes, lee lo que ocurre a tu alrededor.

4.- Ten un maestro, también la disciplina de sentarte todos los días a cumplir tu oficio.

5.- Viaja, aunque no te muevas de lugar. Si lo haces prefiere el viaje por tierra o por agua al viaje por aire.

6.- Todo cuentista debe leer cuentos ajenos como un espía. Intentar descifrar el mecanismo del enemigo.

7.- Todo escritor de cuentos necesita un confesor que sepa escuchar: incluso quien duerme a tu lado, quien come contigo, con quien bebes. A veces funciona un espejo, una pared, el paisaje.

8.- Si un cuento perfecto tuviera forma, sería la de una cinta moebius.

9.- El cine es un acompañante en el oficio. Cuando no puedas escribir, ve películas.

10.- Léete y corrige, como si te odiaras y asume que el final, ponga donde lo pongas, es el protagonista.

Bien valdría la pena estimular este ejercicio literario entre escritoras y escritores venezolanos y reunirlos en una publicación. Segura estoy que se crearían maravillas.

ÉPALE 438