¿Qué te pasa a ti?

Por Humberto Márquez / Ilustración Erasmo Sánchez

“Yo sé que me van a juzgar, me van, me van a condenar cuando me vean con ella”, es la primera estrofa de este tema de Bobby Capó, que compuso para homenajear un famoso romance de la historia sentimental del Caribe. Resulta que a finales de la década del cincuenta, en Puerto Rico, 1959 para ser precisos, Ismael Rivera conoce a la bailarina del Palladium con la orquesta de Tito Puente, Gladys Serrano, ex pareja de Daniel Santos, a quien andaba buscando para que viera al hijo que le había parido dos años atrás, al Inquieto Anacobero. Flechado por su hermosura, Maelo se ofreció a hacer la vuelta porque Daniel, era de sus mejores amigos. Así las cosas, al fragor de la tarea, se conocen a través del amigo Juan, se enamoran locamente, ya ella venía fascinada con su voz, y él, aunque estaba casado con Virginia Fuentes y su hijo Ismael junior tenía cinco años, El Sonero Mayor sintió el flechazo de Cupido y allá rodó el matrimonio.

En el primer encuentro de los tres, en la reunión estuvo Don Pedro Flores, comenzó esa historia de amor, a pesar de la cual, Daniel y Maelo siguieron siendo amigos… Cuentan que una noche, bebiendo con Bobby Capó hasta las tres de la madrugada estuvieron montando el número, y a las cinco llamaron a Gladys y se la cantó, con Bobby al piano. De aquella relación quedó un hijo, Carlitos Rivera, que hacía coros con su papá, pero murió muy joven. Rodney Santos, el hijo de Daniel, a quien quiso como si fuera hijo suyo, también hizo coros en varias grabaciones, hasta que se quitó la vida a principios de los noventa, y Gladys murió en el 92, el mismo  año que murió Daniel.

“Pero antes que me juzguen/ Quiero decir que ella levantó un hombre vencido/ Antes que a mí me condenen/ Declaro que con ella descubrí que aún yo vivo/ ¡Ecuajey!* Alalalei/ ¿Qué te pasa a ti, que te pasa a ti?”

* “Ecuajey” de Maelo es el vocablo con el que se saluda a Oyá, una importante Orisha del panteón Yoruba; es la diosa de los vientos y tempestades, es autoritaria pero sensual, de temperamento fuerte, dominante e impetuoso. Es una de las esposas de Changó a quién acompañaba en todas sus batallas.

ÉPALE 465

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