Reingeniería en el deporte

Por Gerardo Blanco@GerardoBlanco65 / Ilustración Justo Blanco

La instrucción dada por el presidente de la república, Nicolás Maduro, a las autoridades deportivas del país de presentar un plan sistemático con vista a dar todo el respaldo posible a los atletas venezolanos para los próximos Juegos Olímpicos de París 2024, debería ser el punto de partida para realizar una reingeniería del deporte de alto rendimiento en el país.

El cuantioso respaldo económico que ha otorgado el gobierno bolivariano a las actividades deportivas en Venezuela ha servido para aumentar el número de medallas obtenidas en todas las competencias del ciclo deportivo cuatrienal, incluyendo los Juegos Olímpicos, encabezadas por las preseas de oro del espadista Rubén Limardo en Londres 2012, y de Yulimar Rojas en Tokio 2020, adornada por el récord mundial y olímpico.

Pero esa inversión social en el deporte no es suficiente para que el alto rendimiento alcance todo su potencial. Los triunfos y las medallas de los atletas están acompañados no solo por becas y ayudas sociales, sino por investigación en innovación científica; tecnología de punta; formación, capacitación y certificación permanente de los entrenadores en todas las categorías y deportes; entidades deportivas organizadas y eficientes, que no sean el coto personal o familiar de directivos que se sirven del deporte para sus intereses; e instalaciones en condiciones óptimas para preparación y competencia de las diversas selecciones nacionales. Y al frente de la política deportiva del país debe estar un ministro con experiencia y profundos conocimientos de esta actividad.

La reingeniería debe comenzar por el Instituto Nacional de Deportes que debería ocuparse en exclusividad del alto rendimiento, y dejar el trabajo de masificación a las instituciones que corresponden: clubes, asociaciones, federaciones, instituciones educativas y consejos comunales deportivos.

Traer entrenadores del extranjero para mejorar el rendimiento de los atletas puede ayudar, como ocurrió en el voleibol y en el baloncesto, pero no es la solución. En el caso del atletismo, por citar un ejemplo, los entrenadores locales deberían ir a España y capacitarse con el cubano Iván Pedroso, para que puedan formar más y mejores saltadores de largo y triple que sigan los pasos de Yulimar Rojas.

El IND debe contar con un centro de investigación dedicado a las ciencias en el deporte para estar al día y aplicar los avances de la biomecánica, la medicina, nutrición, fisiología y un largo etcétera. En ese sentido, la Universidad Deportiva del Sur debe ser un centro de alto nivel de formación e investigación de deportes olímpicos, como la Beijing Sport University. China se convirtió en una potencia mundial del deporte generando sus propios conocimientos. Hay que mirarse en ese espejo socialista y endógeno.

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