Ritmo y armonía

Por María Eugenia Acero Colomine • @mariacolomine / Ilustración Erasmo Sánchez

El sexo es un postre que puede causar varios peligrosos tipos de indigestión. Si no te cuidas, te puede dar VPH, Sida, candidiasis, diversos tipos de infecciones, el tipo no te vuelve a llamar más y hasta puedes quedar preñada por haber abierto las piernas por un par de minutos.

En el pasado, el asunto del embarazo era cuestión casi obligatoria para quienes se atrevieran a bailar el chiky bom bom alguna vez en su vida. De hecho, es una leyenda urbana convertida casi en una ley, que a los lados de los conventos habían cementerios de fetos de las novicias rebeldes.

Se dice que los indígenas tenían formas naturales de evitar embarazos, de provocarse abortos o de ambas. La ingestión de algunas yerbas amargas provocaba la expulsión de cualquier indicio de maternidad no deseada. Las romanas lanzaban por un puente a los bebés que no eran bienvenidos, y el resto de Europa echaban a los lobos a los infantes que no se podían o querían mantener (de ahí salen los lobos de los cuentos de hadas).

En todo el ir y venir que representa la historia de la humanidad, se fueron descubriendo paulatinamente los ciclos menstruales hasta el punto de identificar que por breves lapsos era posible tirar sin tener consecuencias que lamentar. Fue así como nació el método del ritmo.

28 días después

En el siglo XX se descubre el ciclo de vida del óvulo, y de ahí pasa a crearse el llamado “Método del ritmo”, para contar los días fértiles en el ciclo menstrual de la mujer. Fue desarrollado en 1924 por el ginecólogo japonés Kyusaku Ogino, y perfeccionado por el médico austríaco Hermann Knaus en 1928.

Adoptar este método anticonceptivo requiere de mucho orden y disciplina, ya que hay que mantener conteo diario a partir del día de la menstruación. Al hacer el conteo, se toman tres días de gracia en los que la mujer puede disfrutar sin aparentes consecuencias.

Ahora bien, la naturaleza no siempre es tan puntual como se cree. Si existieran irregularidades en el período menstrual, sería difícil llevar la cuenta, y de ahí pueden suscitarse consecuencias no deseadas. Igualmente, llevar la cuenta de manera rigurosa no garantiza que tu cuerpo sea inmune a un embarazo en el día marcado. A causa del método del ritmo, hay cientos de miles de muchachitos por el mundo.

Prevenir un embarazo sigue siendo todo un tema. Aún no existe el mejor método que evite daños y complicaciones, pero lo que sí es cierto es que, si quieres tener armonía, mejor evítate el método del ritmo.

ÉPALE 454

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