Roberto Betancourt: “Debemos autoexaminar nuestra cultura sísmica”

El presidente del ONCTI y de Funvisis advierte que el bloqueo ha afectado a la ciencia

                              Por María Eugenia Acero Colomine  • @mariacolomine                                    Fotografía Alexis Deniz@denizfotografia

Durante la Revolución Bolivariana se han apoyado todo tipo de iniciativas que han propiciado la producción y la creatividad desde todos los ámbitos. La ciencia y la tecnología se han visto favorecidas por las políticas públicas del Gobierno Bolivariano, que no ha dejado de abrir puertas y alternativas para el desarrollo. Uno de los creadores científicos que ha trabajado directamente con el progreso de la ciencia y la tecnología en Venezuela es el vicealmirante Roberto Betancourt Arocha. El doctor Betancourt actualmente está a cargo de dos proyectos importantes para la ciencia en el país: Funvisis (Fundación Venezolana de Investigaciones Sismológicas) y el ONCTI (Observatorio Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación). Ambas instituciones han hecho monitoreo constante a las amenazas y el progreso en el conocimiento.

Adicional a estas dos instituciones, el doctor Roberto Betancourt ha desarrollado una amplia experiencia en la creación de espacios de investigación y conocimiento.

Quisimos conocer de cerca la visión del doctor Betancourt sobre la ciencia desde distintas perspectivas, y nos brindó diversas reflexiones sobre la filosofía del conocimiento, en reconocimiento al progreso científico en Venezuela y de alerta en torno a los fenómenos sismológicos que pueden acontecer en el país.

Conozcamos más sobre los saberes del doctor Roberto Betancourt Arocha.

—¿Cómo se define el doctor Betancourt?

—Todo es una cuestión de perspectiva. En la perspectiva personal, soy padre, esposo e hijo. En la perspectiva laboral, soy Oficial Almirante de la República Bolivariana de Venezuela. Soy una pieza interesante en la sinergia de la investigación en el país. Como presidente de la Fundación Venezolana de Investigaciones Sismológicas (Funvisis), soy sismólogo en esencia. Lidero un interesante grupo de hombres y mujeres que investigan esa realidad y alertan sobre las amenazas sísmicas. En la perspectiva académica, soy doctor en Políticas de Investigación de Ingeniería, Ciencia y Tecnología, egresado de la Universidad de Manchester. Antes de ello, egresado de la Universidad Central de Venezuela como Magister en Gerencia empresarial, una extraordinaria experiencia. Más edificante aún fue egresar de la Escuela Naval de Venezuela, con el título de licenciado en Ciencias Navales mención mecánica, así como también otros estudios que hice en el seno de la Armada.

—¿Qué puede contarnos de su trayectoria en la Armada venezolana? ¿Cómo fue la experiencia de impulsar el Ministerio de Ciencia y Tecnología?

—En el año 1999 y 2000, justo cuando se estaba creando un nuevo concepto político, se crea el Ministerio de Ciencia y Tecnología y en 2001 la Ley Orgánica de Ciencia, Tecnología e Innovación. Nos da oportunidad para establecer diferentes pautas para vincular con las necesidades de la Fuerza Armada. Entre ellas, muy especialmente como Fundación de Instituto de Ingeniería, desarrollamos el primer sistema de juegos de guerra en Venezuela.

—¿Cómo ve la relación entre la Revolución Bolivariana y la ciencia venezolana?

—Pareciera haber un divorcio con los resultados de producción y comercialización autóctonos. Hemos hecho un gran esfuerzo en Venezuela. No solamente en la creación de sendas y nuevas instituciones que abordan la tecnología química, las telecomunicaciones, la investigación agroindustrial, sino los aspectos posteriores de esos temas que son investigación y desarrollo, y las actividades de producción y comercialización, distribuidas a lo largo de la república y con diferentes órganos de supervisión. Hablamos de varias entidades. Pareciera no cosecharse lo que se ha sembrado. Ha afectado el bloqueo, y una guerra perpetua más allá del 2002. Eso amerita ser estudiado desde la ingeniería, desde la ciencia, desde la producción y la comercialización.

—¿Quiénes son sus referentes intelectuales, morales y espirituales?

—Los referentes cambian con las perspectivas. Todo eso depende de las perspectivas, y hay tantas… Uno cambia, y con ello cambia la predilección de los textos. Desde la perspectiva filosófica, me gusta leer a Voltaire, a José Ingenieros. Desde la perspectiva humana, me gusta Robert Louis Stevenson, Rómulo Gallegos, Oscar Wilde, y en la perspectiva profesional, de ciencia, tecnología e innovación, la pasión que lo mueve a uno en esas más de ocho horas que uno dedica a la construcción del país están Joseph Schumpeter, Eduardo Galeano, Richard Nelson, entre otros.

—¿Cómo ha sido la experiencia de llevar adelante Funvisis?

—Presidir la Fundación Venezolana de Investigaciones Sismológicas ha sido un reto extraordinario que he logrado con el acompañamiento de líderes dedicados no solamente a la investigación sismológica en términos de la amenaza, de la vulnerabilidad de lo construido y la vulnerabilidad social, sino también quienes apoyan y soportan. Me refiero a la planificación, administración, mantenimiento, transporte. Todos estos elementos son muy importantes, y convergen en un punto, que es investigar la actividad sismológica a nivel nacional para salvar vidas.

Vale mencionar un caso importante de estudio: en 1997 a raíz del terremoto de Cariaco, se despertó en Venezuela la necesidad de crear la cultura sismológica que permitiera a todos los venezolanos y venezolanas conocer qué hacer antes y durante un terremoto. Creamos las palabras claves: Antes (planificar), durante (mantener la calma) y después (tomar precauciones). Se creó el aula sísmica con el propósito de acercar docentes al conocimiento no solo de ciencias de la tierra sino aceptar la realidad manifiesta de que en Venezuela ocurren terremotos, y que debemos estar preparados, no solamente en los colegios, sino replicarlos a otros segmentos de la población. La idea no es solo formar la educación básica, sino también la universitaria, en el trabajo, el ocio, etcétera.

—¿Cómo observa la cultura sísmica en Venezuela?

—Valdría hacernos una auto inspección. Hacernos la pregunta en primera persona del singular. Y, así, crecer en la burbuja ontológica de todo un país. Venezuela tiene varios sistemas de fallas y el 92% del país habita alrededor de esos sistemas de fallas. En caso de dudas, pueden visitar nuestra página Web www.funvisis.gob.ve, con información importante para todos. Tenemos un programa muy bonito llamado El sismólogo honorario, que nos ayuda a mejorar como sismólogos.

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