Santísima Cruz de Mayo

Por María Eugenia Acero Colomine@andesenfrungen / Ilustración Erasmo Sánchez

La Cruz de Mayo existe desde tiempos inmemoriales, y aquí en Venezuela se le rinde una especial devoción. Mi abuelita Carmen solía vestir su cruz con papel maché de muchos colores vistosos, y vestía dos cruces pequeñas que la acompañaban. Esa cruz era un espectáculo en la comunidad, y los vecinos pasaban por su casa a verla. En otra ocasión tuve oportunidad de ver parte de un velorio de cruz en la UCV. Se trataba de una cruz enorme, muy adornada, y la mesa estaba repleta de flores y de frutas. Los decimistas cada cierto tiempo se acercaban al altar a cantarle versos mientras los demás contemplaban en silencio y en posición de recogimiento. Nos ofrecieron una sopa deliciosa, y estuvimos presenciando por un buen rato un trance de devoción que tenía a todos los presentes orbitando alrededor del monumento sagrado.

El motivo principal de esta fiesta en Venezuela y en otros países del mundo, es rendir a la Naturaleza un homenaje por ser en mayo el inicio de la temporada de cosechas, y se vincula a la naturaleza por el hecho de que empieza la época de lluvias. Entre cantos, oraciones y ofrendas, cada 3 de mayo, Venezuela celebra la llegada de la Cruz de Mayo, una tradición cultural y religiosa que data desde hace más de 150 años y que sigue presente en todo el país.

Velorios de la Cruz de Mayo

Los preparativos de esta celebración comienzan la noche anterior al 3 de mayo, con la realización de los Velorios de la Cruz de Mayo, momento en que los fieles pasan la noche en vela, rezando y pidiendo para obtener mejores cosechas en sus campos. Para ello, la venerada imagen se encuentra adornada con flores, frutas, rosarios y papelillos de diversos colores, como símbolo de la alegría y el agradecimiento a la madre tierra.

Al llegar la tradicional fecha, niños, jóvenes y adultos se congregan en las calles donde se procede a la respectiva procesión de la cruz. En sus manos portan rosarios, canastas de frutas, entre otros objetos, en medio del repique de tambores, que amenizan y fortalecen la popular tradición, nombrada Patrimonio Cultural de Venezuela en 2014.

Se dice que esta manifestación religiosa tuvo su origen en el año 324 de la era de Cristo, cuando la madre del emperador Constantino, Helena de Constantinopla, encontró en Bizancio la cruz de madera en la que murió Jesucristo y desde entonces comenzó a celebrarse el hallazgo.

La Cruz de Mayo bien pudiera ser un símbolo femenino, por la manera en que se la viste y se la llena de frutas y de colores. Ojalá todos tratáramos a la madre tierra de la misma forma en que le rendimos honores a la cruz.

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